28 junio 2011

CORPUS CHRISTI 2011 EN ZÁRATE-CAMPANA

CELEBRACIÓN DEL CORPUS CHRISTI EN CAMPANA,
en ZÁRATE y en otras ciudades de la diócesis

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obispadozaratecampana.org
padrenuestro.net

La Fiesta del Corpus Christi fue celebrada en la diócesis en distintas parroquias, y de modo especial en las ciudades de Campana, Zárate, Belén de Escobar y Baradero. Es digno de notar cómo en estas ciudades ha retomado fuerza esta celebración, y cómo se ha volcado la gente a acompañar el paso del Santísimo por las calles.
En la ciudad de Campana, la celebración tuvo lugar el domingo 26, a las 11, con la celebración de la misa presidida por Mons. Oscar D. Sarlinga y concelebrada por el cura párroco de Santa Florentina, el P. Hugo Lovatto, por Mons. Daniel Ferrari, Mons. Marcelo Monteagudo, y los Pbros. Pablo Iriarte, Agustín Villa, Lucas Martínez y Fernando Fusari. Asistió el diácono Ricardo Dib y estuvieron presentes varios seminaristas y numeros monaguillos. La Sra. Intendente municipal, Doña Stella Maris Giroldi se hizo presente en la celebración, así como miembros del poder ejecutivo del Municipio de Campana, autoridades educativas, numerosos jóvenes, niños de distintos colegios y fieles laicos en general, también de las capillas de Santa Bárbara y de San Martín de Porres.
En su homilía, Mons. Oscar Sarlinga habló sobre la significación del Corpus Christi como el Cristo Crucificado y Resuciitado, verdaderamente presente en la Eucaristía, y del Cuerpo de Cristo que es la Iglesia, que camina en la historia, una de cuyas imágenes es la marcha del pueblo de Israel como lo narra el libro del Deuteronomio. Expresó que en nuestro caminar, tenemos un proyecto de vida, que hemos de someter al proyecto de Dios, y que para discernirlo la actitud ha de ser la de "soy un servidor más del Señor, que se haga en mí, según su Palabra", a imagen de la sumisión más perfecta, más inteligente, más santa, que ha sido la de María, la Madre de Dios, quien respondió al pedido del Altísimo: "Yo soy la servidora del Señor". La frase latina "ut sit", "que sea" tiene que ser un signo de ponernos en sintonía con el proyecto de Dios sobre nosotros, de cómo Él guía amorosamente nuestra vida, y de nuestra fidelidad a ese proyecto divino, que tenemos que discernir desde la oración, en la oración, en una actitud filial.
Dijo que si creemos, en el sentido más puro de la palabra, encontramos salvación, y el poder transformador de la fe, el poder de la Eucaristía será capaz de renovar verdaderamente el mundo y la Iglesia, a partir de la renovación de los corazones: el rencor, la acedia y el odio se desvanecerán, la violencia se transformará en energías de amor, y por lo tanto, la muerte en vida. La muerte ya ya sido vencida por la Resurrección gloriosa de Jesucristo –dijo-. Queda en nosotros los cristianos el recibir con fe y devoción los efectos inconmensurables de ese Amor; el odio, la envidia, la dispersión y el desinterés por el bien de los demás no pueden tener ya la última palabra. En cada acto del cristiano está presente la Resurrección. Este poder transformador, para retomar una expresión del Santo Padre Benedicto XVI, es como una «fisión nuclear llevada en lo más íntimo del ser», se trata de la victoria del amor sobre el odio, la victoria del amor sobre la muerte. Solamente esta íntima explosión del bien que vence al mal puede suscitar después la cadena de transformaciones que poco a poco cambiarán el mundo. Conforme a algunas de sus ideas de fuerza, dijo también el Obispo que la realización de la "civilización del Amor", que es uno de los cometidos de la misión cristiana, incluye la legítima colaboración en todo lo que significa la construcción de la sociedad civil, en especial en lo concerniente al bien común, a la búsqueda de la justicia y de la paz, de la cultura del trabajo y del crecimiento en las virtudes sociales.
Estamos aquí en esta celebración -dijo- porque creemos en la «redención» y no simplemente de «energías espirituales», puesto que hemos recibido en lo más íntimo de nuestro ser la fuerza transformadora de la Redención de Cristo y podemos entrar en este magnífico dinamismo en y desde la fe, en y desde la aceptación de la Cruz Pascual. Jesús puede distribuir su Cuerpo, porqué se entrega realmente a sí mismo. Esta primera transformación fundamental de la violencia en amor, de la muerte en vida lleva consigo las demás transformaciones. Pan y vino se convierten en su Cuerpo y su Sangre. Llegados a este punto la transformación no puede detenerse, antes bien, es aquí donde debe comenzar plenamente. El Cuerpo y la Sangre de Cristo se nos dan para que a su vez nosotros mismos seamos transformados; este es el significado de la Fiesta del Corpus Christi. Nosotros mismos debemos llegar a ser Cuerpo de Cristo, sus consaguíneos. Todos comemos el único pan, y esto significa que entre nosotros llegamos a ser una sola cosa. La adoración, hemos dicho, llega a ser, de este modo, unión. Dios no solamente está frente a nosotros, como el Totalmente otro. Está dentro de nosotros, y nosotros estamos en Él. Su dinámica nos penetra y desde nosotros quiere propagarse a los demás y extenderse a todo el mundo, para que su amor sea realmente la medida dominante del mundo. Yo encuentro una alusión muy bella a este nuevo paso que la Última Cena nos indica con la diferente acepción de la palabra «adoración» en griego y en latín. La palabra griega es “proskynesis”.
Significa el gesto de sumisión, el reconocimiento de Dios como nuestra verdadera medida, cuya norma aceptamos seguir. Significa que la libertad no quiere decir gozar de la vida, considerarse absolutamente autónomo, sino orientarse según la medida de la verdad y del bien, para llegar a ser, de esta manera, nosotros mismos, verdaderos y buenos. Este gesto es necesario, aun cuando nuestra ansia de libertad se resiste, en un primer momento, a esta perspectiva. Hacerla completamente nuestra será posible solamente en el segundo paso que nos presenta la Última Cena. La palabra latina adoración es ad-oratio, que etimológicamente significa contacto boca a boca, abrazo y, por tanto, en resumen, “amor” en el sentido más puro. La sumisión se hace unión, porque aquel al cual nos sometemos es Amor. Así la sumisión adquiere sentido, porque no nos impone cosas extrañas, sino que nos libera desde lo más íntimo de nuestro ser.

Habrá una nueva primavera, mencionó el Obispo, si somos fieles al Señor Jesús, que nos ha elegido, si nos abrimos a su Espíritu, si somos fieles a la Iglesia, que verdaderamente es el Cuerpo de Cristo y el Pueblo de Dios, si estamos unidos, en la oración, en el afecto fraterno, dentro de la multiformidad de los dones que hemos recibido, en el único Don del sacerdocio ministerial (3), si nos confiamos enteramente a la intercesión materna de la Virgen y si nos ponemos enteramente al servicio de aquéllos que nos han sido encomendados, con nuestra predicación, para que ésta que suscite la fe, a ejemplo de San Pablo (Cf. Hch 18,1-8), sabiendo que quienes son de verdad evangelizados se tornan a su vez evangelizadores: es impensable que un hombre haya acogido la palabra y se haya entregado al Reino sin convertirse en alguien que a su vez da testimonio y anuncia. Pidió Mons. Sarlinga la gracia de renovar nuestra alegría apostólica, para hacer como los Apóstoles, quienes “salieron a predicar por todas partes, colaborando el Señor con todos ellos y confirmando la Palabra con las señales que la acompañaban” (Mc 16,20).

Necesitamos la alegría, -dijo- que es elemento esencial en la vida del sacerdote, debe un principio y una fuerza vital, fruto de la vida del Espíritu Santo en él. En la alegría, especialmente la alegría compartida, la del espacio de verdadera fraternidad, hacen su ingreso la fe, la esperanza y la caridad; las tres virtudes teologales, para vivir y experimentar siempre y en todo momento, para transmitir en el apacentar al pueblo que nos ha sido confiado. Es signo de salud del alma; pidámosle al Señor que arranque de nosotros toda tristeza, que es fruto de la acedia y nos impulsa a la duda, a la amargura, a la impaciencia y al enojo. También nos lo ha dicho el Papa, mencionándonos que este tema es “uno de los mayores desafíos de nuestro tiempo”, pues “(…) el sacerdote, hombre de la Palabra divina y de las cosas sagradas, debe ser hoy más que nunca un hombre de alegría y de esperanza” (Benedicto XVI, Videomensaje del Papa al Retiro internacional sacerdotal en Ars, Ciudad del Vaticano, martes 29 de septiembre de 2009).

Al término de la celebración eucarística, toda la feligresía presente y numerosos que se agregaron, los ministros y sacerdotes, y el Obispo salieron del templo para la procesión, que abarcó la manzana del triángulo que forma el conjunto del predio catedralicio, el cual se vio enteramente cubierto. Hubo tres "capillas posas" en las cuales se tuvieron meditaciones e intenciones especiales, a cargo de distintos grupos apostólicos. Por fin, se concluyó con la bendición con el Santísimo en el atrio de la iglesia catedral, a toda la gente que estaba en la calle adyacente.

Explicación de la fiesta

Corpus Christi es la fiesta del Cuerpo y la Sangre de Cristo, de la presencia de Jesucristo en la Eucaristía. Este día recordamos la institución de la Eucaristía que se llevó a cabo el Jueves Santo durante la Última Cena, al convertir Jesús el pan y el vino en su Cuerpo y en su Sangre. Esta es una realidad de fe que siempre fue creída por la Iglesia católica.

Otro tema es el origen de la festividad den la historia de la Iglesia:

Dios utilizó a santa Juliana de Mont Cornillon para propiciar esta fiesta. La santa nace en Retines cerca de Liège, Bélgica en 1193. Quedó huérfana muy pequeña y fue educada por las monjas Agustinas en Mont Cornillon. Cuando creció, hizo su profesión religiosa y más tarde fue superiora de su comunidad. Por diferentes intrigas tuvo que irse del convento. Murió el 5 de abril de 1258, en la casa de las monjas Cistercienses en Fosses y fue enterrada en Villiers.

Juliana, desde joven, tuvo una gran veneración al Santísimo Sacramento. Y siempre añoraba que se tuviera una fiesta especial en su honor. Este deseo se dice haberse intensificado por una visión que ella tuvo de la Iglesia bajo la apariencia de luna llena con una mancha negra, que significaba la ausencia de esta solemnidad.

Ella le hizo conocer sus ideas a Roberto de Thorete, el entonces obispos de Liège, también al docto Dominico Hugh, más tarde cardenal legado de los Países Bajos; a Jacques Pantaleón, en ese tiempo archidiácono de Liège, después obispo de Verdun, Patriarca de Jerusalén y finalmente al Papa Urbano IV. El obispo Roberto se impresionó favorablemente y como en ese tiempo los obispos tenían el derecho de ordenar fiestas para sus diócesis, invocó un sínodo en 1246 y ordenó que la celebración se tuviera el año entrante; también el Papa ordenó, que un monje de nombre Juan debía escribir el oficio para esa ocasión. El decreto está preservado en Binterim (Denkwürdigkeiten, V.I. 276), junto con algunas partes del oficio.El obispo Roberto no vivió para ver la realización de su orden, ya que murió el 16 de octubre de 1246, pero la fiesta se celebró por primera vez por los cánones de San Martín en Liège. Jacques Pantaleón llegó a ser Papa el 29 de agosto de 1261. La ermitaña Eva, con quien Juliana había pasado un tiempo y quien también era ferviente adoradora de la Santa Eucaristía, le insistió a Enrique de Guelders, obispo de Liège, que pidiera al Papa que extendiera la celebración al mundo entero.

Urbano IV, siempre siendo admirador de esta fiesta, publicó la bula “Transiturus” el 8 de septiembre de 1264, en la cual, después de haber ensalzado el amor de nuestro Salvador expresado en la Santa Eucaristía, ordenó que se celebrara la solemnidad de “Corpus Christi” en el día jueves después del domingo de la Santísima Trinidad, al mismo tiempo otorgando muchas indulgencias a todos los fieles que asistieran a la santa misa y al oficio. Este oficio, compuesto por el doctor angélico, Santo Tomás de Aquino, por petición del Papa, es uno de los más hermosos en el breviario Romano y ha sido admirado aun por Protestantes.
La muerte del Papa Urbano IV (el 2 de octubre de 1264), un poco después de la publicación del decreto, obstaculizó que se difundiera la fiesta. Pero el Papa Clemente V tomó el asunto en sus manos y en el concilio general de Viena (1311), ordenó una vez más la adopción de esta fiesta. Publicó un nuevo decreto incorporando el de Urbano IV. Juan XXII, sucesor de Clemente V, instó su observancia.Ninguno de los decretos habla de la procesión con el Santísimo como un aspecto de la celebración. Sin embargo estas procesiones fueron dotadas de indulgencias por los Papas Martín V y Eugenio IV y se hicieron bastante comunes en a partir del siglo XIV.La fiesta fue aceptada en Cologne en 1306; en Worms la adoptaron en 1315; en Strasburg en 1316. En Inglaterra fue introducida de Bélgica entre 1320 y 1325. En los Estados Unidos y en otros países la solemnidad se celebra el domingo después del domingo de la Santísima Trinidad. En la Iglesia griega la fiesta de Corpus Christi es conocida en los calendarios de los sirios, armenios, coptos, melquitas y los rutinios de Galicia, Calabria y Sicilia.El Concilio de Trento declara que muy piadosa y religiosamente fue introducida en la Iglesia de Dios la costumbre, que todos los años, determinado día festivo, se celebre este excelso y venerable sacramento con singular veneración y solemnidad, y reverente y honoríficamente sea llevado en procesión por las calles y lugares públicos. En esto los cristianos atestiguan su gratitud y recuerdo por tan inefable y verdaderamente divino beneficio, por el que se hace nuevamente presente la victoria y triunfo de la muerte y resurección de Nuestro Señor Jesucristo.

El milagro de Bolsena

En el siglo XIII, el sacerdote alemán, Pedro de Praga, se detuvo en la ciudad italiana de Bolsena, mientras realizaba una peregrinación a Roma. Era un sacerdote piadoso, pero dudaba en ese momento de la presencia real de Cristo en la Hostia consagrada. Cuando estaba celebrando la Misa junto a la tumba de Santa Cristina, al pronunciar las palabras de la Consagración, comenzó a salir sangre de la Hostia consagrada y salpicó sus manos, el altar y el corporal.

El sacerdote estaba confundido. Quiso esconder la sangre, pero no pudo. Interrumpió la Misa y fue a Orvieto, lugar donde residía el Papa Urbano IV. El Papa escuchó al sacerdote y mandó a unos emisarios a hacer una investigación. Ante la certeza del acontecimiento, el Papa ordenó al obispo de la diócesis llevar a Orvieto la Hostia y el corporal con las gotas de sangre.

Se organizó una procesión con los arzobispos, cardenales y algunas autoridades de la Iglesia. A esta procesión, se unió el Papa y puso la Hostia en la Catedral. Actualmente, el corporal con as manchas de sangre se exhibe con reverencia en la Catedral de Orvieto.

A partir de entonces, miles de peregrinos y turistas visitan la Iglesia de Santa Cristina para conocer donde ocurrió el milagro.

En Agosto de 1964, setecientos años después de la institución de la fiesta de Corpus Christi, el Papa Paulo VI celebró Misa en el altar de la Catedral de Orvieto. Doce años después, el mismo Papa visitó Bolsena y habló en televisión para el Congreso Eucarístico Internacional. Dijo que la Eucaristía era “un maravilloso e inacabable misterio”.

07 junio 2011

EN PREPARACIÓN A LA SOLEMNIDAD DE PENTECOSTÉS, CONFIRMACIONES EN LA DIÓCESIS PARA EL FERMENTO DEL LAICADO

Han comenzado en las distintas parroquias y comunidades las celebraciones del sacramento de la confirmación. El sábado 28 de mayo, nuestro obispo Mons. Oscar Sarlinga confirmó a 70 jóvenes alumnos del colegio Los Robles (de la jurisdicción parroquial de Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís) en el gran auditorio del campus de la Universidad del Salvador. El viernes 3 de junio, Mons. Oscar Sarlinga confirmó a 80 jóvenes alumnos del colegio “Sagrada Familia” (de las Hnas. Hijas de la Cruz) de Zárate, en la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen.

El sábado 4 a las 11 se tuvo la celebración de confirmaciones en Nuestra Señora del Pilar, habiendo sido delegado el cura párroco, Pbro. Jorge Ritacco. Las próximas celebraciones tendrán lugar el 9 de junio, en la capilla de Santa Teresita (Manuel Alberti, confirma P. Tomás Llorente), el 10 del mismo mes, en la iglesia parroquial de “María de Nazaret”, en Zárate (confirma Mons. Santiago Herrera), y luego, el día sábado 11 por la mañana, nuestro obispo confirmará en la parroquia de San Antonio de Padua, de San Antonio de Areco, y por la tarde, en vísperas de Pentecostés, en la iglesia catedral de Santa Florentina. En la solemnidad de Pentecostés, Mons. Oscar Sarlinga confirmará jóvenes del “Cenacolo” (centro de rehabilitación de tóxico-dependientes) en Exaltación de la Cruz-Pilar, previo a la celebración principal de Pentecostés, ese domingo por la tarde en San Antonio de Padua (Presidente Derqui, Pilar).
La Confirmación actualiza las promesas que nuestros padres y padrinos hicieron por nosotros en el Bautismo. En la Confirmación, nosotros confirmamos precisamente aquel compromiso de renunciar al demonio y a las obras del mal, para convertirnos en miembros de la Iglesia con plenos derechos y plenos deberes. Es por eso que el rito esencial de la Confirmación es la unción; es decir, cuando se nos unge con el santo crisma, aquel aceite de oliva mezclado con perfumes y consagrado por el Obispo en una Misa especial al inicio de la Semana Santa. El santo crisma es un símbolo que proviene de una antigua tradición. En el pasado, era el único perfume, y por tanto, era el líquido que se imponía sólo sobre reyes y sacerdotes. El aceite perfumado también se imponía al cuerpo de los soldados, porque los hacía menos vulnerables a ser capturados por el enemigo. Por esta razón, la Iglesia ha conservado el óleo como signo de la Confirmación: porque con su unción en el sacramento, el cristiano participa de modo especial en la vida de Cristo: sacerdote, profeta y rey. Como sacerdote — distinto del sacerdocio ministerial que se recibe con el orden sacerdotal — el cristiano está llamado a consagrar el mundo; como profeta, a anunciar el Evangelio a todos y en todos los ámbitos de su vida; como rey, a proteger y defender la Iglesia. Es importante saber que, como sacramento, la Confirmación no meramente “simboliza” estas cosas. Ellas realmente suceden. El cristiano confirmado verdaderamente se convierte en sacerdote, profeta y rey. El Compendio del Catecismo de la Iglesia nos explica así el efecto de la Confirmación: “es la especial efusión del Espíritu Santo, tal como sucedió en Pentecostés. Esta efusión imprime en el alma un carácter indeleble y otorga un crecimiento de la gracia bautismal; arraiga más profundamente el ser hijos de Dios; une más fuertemente con Cristo y con su Iglesia; fortalece en el alma los dones del Espíritu Santo; concede una fuerza especial para dar testimonio de la fe cristiana”. (Compendio 268) La Confirmación, por tanto, convierte al cristiano en un miembro pleno de la Iglesia. A partir de este sacramento, el fiel ya no puede hablar de “la Iglesia” como algo ajeno o distinto a él o ella. Quien ha recibido la Confirmación es miembro pleno de la Iglesia. Y en consecuencia, ya no puede preguntar “¿Por qué la Iglesia…?”, sino que pregunta “Por qué yo…?” Los dolores, los sufrimientos, las faltas y los aciertos de la comunidad eclesial son ahora suyos. Impartir el sacramento de la Confirmación es uno de los ministerios que me corresponden directamente como Obispo; y aunque es una facultad que puedo delegar, es el obispo, como sucesor directo de los Apóstoles, el ministro ordinario de la Confirmación. ¿Por qué? Porque de esta forma se expresa claramente la relación que existe entre quienes reciben o han recibido la Confirmación y la sucesión de los apóstoles. Aunque la Confirmación puede recibirse en cualquier momento de la vida, con la sola condición de estar bautizados y tener uso de razón, este sacramento suele impartirse a adolescentes y jóvenes. Por ello, la Confirmación es una ocasión para preguntarse con más intensidad y claridad sobre los planes que Dios tiene para nuestra propia vida, y por ello, para considerar si Dios está llamando a un servicio a la Iglesia de manera plena, a través del sacerdocio o de la vida consagrada. Al meditar sobre este hermoso sacramento de la madurez cristiana, recemos por todos aquellos que en nuestra diócesis de ZÁRATE-CAMPANA se preparan para recibirlo; y pidamos también al Señor para que, quienes ya estamos confirmados, nos renovemos en las responsabilidades que provienen del sacramento del Espíritu Santo que confirmó nuestro bautismo y nos hizo fermento, sal y luz.

Nuestro Plan Pastoral diocesano se refiere a dicho fermento, en el n. IV, FERMENTO EUCARÍSTICO EN EL MUNDO Y PROMOCIÓN DEL LAICADO:

1. Laicado y fieles laicos

La Iniciación cristiana ha configurado al cristiano con su Señor, dotándolo de una vocación específica en la Iglesia y en el mundo. Los fieles laicos, al haber sido configurados a Cristo, Sacerdote, Profeta y Rey, pueden hacer de toda su vida un sacrificio agradable a Dios. La incorporación a Cristo por el Bautismo, desarrollada por el sacramento de la Confirmación, encuentra en la Eucaristía su culminación y su sustento. Por ello, los laicos o seglares son llamados por Dios para contribuir, desde dentro a modo de fermento, a la santificación del mundo mediante el ejercicio de sus propias tareas, guiados por el espíritu evangélico y así manifiestan a Cristo ante los demás, principalmente con el testimonio de su vida y con el fulgor de su fe, esperanza y caridad.

Es propósito de este Plan Pastoral el cuidar y revitalizar de manera especial la formación y espiritualidad de los laicos, cuya colaboración en la misión evangelizadora de la Iglesia es fundamental, en particular de forma asociada.

Ocupando el lugar que les corresponde por su bautismo, sin ser dejados de lado (antes al contrario) y al mismo tiempo sin clericalizaciones (las cuales, en realidad, desnaturalizan el laicado), es en esta perspectiva como se concreta la misión del laico dentro de la cosmovisión cristiana del hombre y del mundo, en una recta concepción de un humanismo cristiano, teocéntrico y plenificante, como dice Navega Mar Adentro: "Aparece en toda su riqueza el humanismo cristiano que permite generar la "civilización del amor", fundada sobre valores universales de paz, verdad, solidaridad, justicia y libertad, que encuentran en Cristo su plena realización. Una conversión es incompleta si falta la conciencia de las exigencias de la vida cristiana y no se pone el esfuerzo de llevarlas a cabo. Esto implica una formación permanente de los cristianos, en virtud de su propia vocación, para que puedan adherir a este estilo de vida y emprender intensamente sus compromisos en el mundo, desarrollando las actitudes propias de ciudadanos responsables"(36).

18 mayo 2011

El Obispo de Zárate-Campana entrega la medalla "pro Ecclesia et Pontifice" al R.P. Rafael Carli CM

Ésta noticia puede leerse también en:
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Colación Medalla Pro Ecclesia et Pontifice a P. Carli.
Con ocasión del término de su servicio como administrador parroquial de San Antonio de Padua, de Ingeniero Maschwitz (partido de Escobar), donde estuvo 7 años, el R.P. Rafael Carli, de la Congregación de la Misión, de los "Padres Lazaristas, o Vicentinos" recibió esta distinción honorífica de manos de Mons. Oscar Sarlinga, Obispo de Zárate-Campana, quien además presidió la eucaristía celebrada en el templo parroquial previamente a la ceremonia de colación. Concelebraron y estuvieron presentes en la ceremonia el R.P. Juan Carlos Gatti, CM (Visitador provincial de dicho instituto religioso), Mons. Edgardo Galuppo (vicario general), el Pbro. Agustín Arévalo y diversos sacerdotes vicentinos. El R. P. Carli ya había sido nombrado hace algunos meses como superior responsable de la casa religiosa de la congregación en Belén de Escobar. El Obispo destacó en la homilía las cualidades pastorales del Padre Carli, e hizo referencia expresa a la gracia que tuvo de haber sido el cura párroco y rector de la Basílica de Nuestra Señora de Luján cuando la visita de S.S. el Beato Papa Juan Pablo II, la primera que realizó a la Argentina, en 1982. El Padre Carli, concluido su servicio en Luján, pasó a Nuestra Señora de la Medalla Milagrosa, en Buenos Aires, y luego a la diócesis de Zárate-Campana, donde se desempeñó en parroquias de las ciudades de Belén de Escobar, Baradero e Ingeniero Maschwitz.
En cuanto a la concecoración pontificia, una de las más significativas del Vaticano, le ha sido concedida por su labor misionera, pastoral y su espíritu sacerdotal y fidelidad a la Iglesia.

La Cruz Pro Ecclesia et Pontifice fue instituida por León XIII en julio de 1888, en la celebración de sus cincuenta años de ordenación sacerdotal. Premia la fidelidad a la Iglesia y el servicio a la comunidad eclesial. En época de León XIII, consistía en una cruz octogonal con la flor de lis y con la imagen de dicho Papa, rodeada por la frase «Leo XIII p.m. anno X» (año diez de su pontificado). En el reverso figuraban los emblemas papales y el lema «pro Deo et pontifice». El Papa Pablo VI la reformó, y la transformó en la medalla que hoy conocemos, con la efigie de los Apóstoles Pedro y Pablo, y la cinta con los colores pontificios.

29 abril 2011

CELEBRACIONES Y ACTOS EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA

ADHESIÓN GOZOSA DE NUESTRA DIÓCESIS A LA BEATIFICACIÓN DE S.S. JUAN PABLO II E INVITACIÓN A MISA DE ACCIÓN DE GRACIAS QUE CELEBRARÁ EL OBISPO EN “JESÚS MISERICORDIOSO” DE GARÍN Y A LOS DISTINTOS ACTOS Y CELEBRACIONES DIOCESANOS





Durante el ángelus del 17 de enero el Papa recordó la próxima beatificación de Juan Pablo II que tendrá lugar el próximo 1 de mayo. “El próximo 1 de mayo tendré la alegría de proclamar beato a mi predecesor, el Venerable Juan Pablo II. La fecha elegida será el segundo domingo de Pascua, que él mismo llamó “de la Divina Misericordia”, y en la que terminó su vida terrena”, dijo el Papa[1], como puede verse y escucharse en:
Youtube
Benedicto XVI: "La beatificación de Juan Pablo II es una alegría para quienes le conocimos"

CELEBRACIONES LITÚRGICAS Y ACTOS ORGANIZADOS EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA CON MOTIVO DE LA BEATIFICACIÓN DE S.S. JUAN PABLO II

1. En todas las parroquias se celebrarán el día 1ro. de mayo misas en acción de gracias por la beatificación de S.S. Juan Pablo II y se dará a conocer el mensaje pastoral de Mons. Oscar Sarlinga, Obispo diocesano, a tal efecto. En la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, de Zárate, se realizarán distintos actos y celebraciones. La parroquia de la Sagrada Familia, de Los Cardales, tendrá una serie de actos que se explicitan en : http://sagradafamiliacardales.blogspot.com/.


2. ACCIÓN DE GRACIAS A LA DIVINA MISERICORDIA: el mismo día 1ro. de mayo, a las 18: en la parroquia de "Jesús Misericordioso" de Garín (populosa localidad del partido de Escobar) se invita a la feligresía diocesana a la procesión y misa subsiguiente presidida por el Sr. Obispo, en la festividad de la Divina Misericordia. En la procesión se portará una gigantografía con el retrato del beato Juan Pablo II, que será dejada en el templo después de la misa. En la misma ceremonia, Mons. Oscar Sarlinga bendecirá una estatua del beato Juan Pablo II la cual está destinada al futuro templo dedicado al mismo.


3. En la parroquia de Nuestra Señora del Pilar (Pilar-centro) se inaugurará el 1ro. de mayo un amplio salón pastoral que llevará el nombre del beato Juan Pablo II. Al mismo tiempo, en la parroquia de Nuestra Señora de la Paz y San Francisco de Asís (ciudad de Pilar) se entronizará en el templo parroquial de San Francisco de Asís un cuadro insigne con una lámina de Plata con el rostro cincelado del Papa Juan Pablo II, recibido como don a Mons. Oscar Sarlinga de parte del entonces arzobispo de Cracovia, Cardenal Macharski, y que el Obispo donó a la nueva parroquia erigida en Pilar para que quede, junto a la reliquia insigne de San Francisco de Asís (que se halla expuesta) para la veneración de los fieles.


Con ocasión de la beatificación de S.S. Juan Pablo II, queremos reafirmar nuestra alegría por la elevación a los altares de quien nos enseñó con tanta claridad y fortaleza el valor de la dignidad humana por la imagen de Dios en el hombre: “El fundamento de la dignidad humana, que cada hombre puede captar reflexionando sobre su naturaleza de ser dotado de libertad, esto es, de inteligencia, voluntad y energía afectiva, encuentra en la redención de Cristo su plena inteligibilidad. En la Carta Encíclica Redemptor hominis he escrito que: "...ese profundo estupor respecto al valor y a la dignidad del hombre se llama Evangelio, es decir, Buena Nueva. Se llama cristianismo”[2].


Y asimismo le agradecemos por todo cuánto enseñó e hizo por la evangelización, la vocación más profunda de la Iglesia. Juan Pablo II nos enseñó la Misión de Evangelizar, no sólo ad extra sino al interior de la Iglesia. Pues la Iglesia siempre ha concebido su misión como apostólica y misionera, es decir, como evangelizadora. Sin embargo, fue el Concilio Vaticano II el que permitió comprender aún mejor esta dimensión. Todo el espíritu verdadero del Concilio se encuentra resumido en la constitución dogmática sobre la Iglesia, Lumen gentium, que dice: "Cristo es la luz de los pueblos. Por ello este sacrosanto Sínodo, reunido en el Espíritu Santo, desea ardientemente iluminar a todos los hombres, anunciando el Evangelio a toda criatura (cf. Mc 16,15) con la claridad de Cristo, que resplandece sobre la faz de la Iglesia"[3].
Edificando sobre el trabajo del Concilio Vaticano II, el Papa Pablo VI dedicó los largos y con frecuencia difíciles años de su pontificado a la tarea de evangelización. En el año 1974, queriendo comprometer a la Iglesia entera de una forma más decisiva en el empeño de extender el Evangelio, el Papa Pablo convocó la Tercera Asamblea General del Sínodo de los Obispos para reflexionar sobre la evangelización en el mundo moderno. El fruto de este encuentro fue su exhortación apostólica Evangelli nuntiandi, en la que reafirmó que "evangelizar constituye, en efecto, la dicha y vocación propia de la Iglesia, su identidad más profunda. Ella existe para evangelizar"[4]. Previniendo a aquellos que dentro de la Iglesia podrían reducir esta misión a una vaga opción humanístico-sociopolítica, de liberación y desarrollo meramente horizontales, el Pontífice destacó con claridad que "no hay evangelización verdadera, mientras no se anuncie el nombre, la doctrina, la vida, las promesas, el reino, el misterio de Jesús de Nazaret, Hijo de Dios"[5].
El Papa Juan Pablo II, pronto beato, ha continuado esta proclamación evangélica, llevándola adelante con energía. Él ha resumido su propio pontificado señalando que el Señor y Maestro de la historia y de nuestros destinos, ha querido que su pontificado sea el de un Papa peregrino de la evangelización, que anda a través de los caminos del mundo llevando a todas las gentes el mensaje de salvación. Desde 1983 el Papa Juan Pablo II vino llamando repetidamente a la Iglesia a una nueva evangelización. Ésta "no consiste, dijo, en un "nuevo evangelio""[6] ya que el mensaje tiene que ser siempre el Evangelio manifestado en Jesucristo. De otra manera, como lo hizo notar el mismo Pontífice, "no sería "evangelio", sino mera invención humana, y no habría en él salvación"[7]
A su vez, en su encíclica sobre la validez permanente del mandato misionero de la Iglesia, Redemptoris missio, el Santo Padre declaraba: "Preveo que ha llegado el momento de dedicar todas las fuerzas eclesiales a la nueva evangelización y a la misión ad gentes. Ningún creyente en Cristo, ninguna institución de la Iglesia puede eludir este deber supremo: anunciar a Cristo a todos los pueblos"[8]. Y dejó claramente señalado en su carta apostólica Tertio millennio adveniente, que esta nueva evangelización estaba fuertemente relacionada con la preparación de la Iglesia para celebrar el Ano Jubilar en el 2000. La mayor parte de este "prolongado adviento" de preparación "pretende suscitar –dijo- una particular sensibilidad a todo lo que el Espíritu dice a la Iglesia y a las Iglesias (cf. Ap 2,7ss)"[9] y esto porque es el Espíritu Santo "también para nuestra época el agente principal de la nueva evangelización" que "construye el Reino de Dios en el curso de la historia y prepara su plena manifestación en Jesucristo, animando a los hombres en su corazón y haciendo germinar dentro de la vivencia humana las semillas de la salvación definitiva que se dará al final de los tiempos"[10], nos enseñaba.
Damos gracias al Santo Padre Benedicto XVI por la beatificación de su ilustre predecesor, y pedimos su intercesión sobre nosotros, nuestras familias, nuestra diócesis y sobre la Iglesia entera.

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[1] Benedicto XVI, Ángelus del 17 de enero de 2011, Ciudad del Vaticano.
[2] Juan Pablo II, Audiencia general, Ciudad del Vaticano, miércoles 25 de enero de 1984.
[3] Conc. Ecum. Vat. II, Const. dogm. Lumen gentium, 1
[4] Pablo VI, Exh. Apost. Evangelii nuntiandi, 14.
[5] Ibid. N. 22
[6] Juan Pablo II, Discurso inaugural, Conferencia de Santo Domingo, 12/10/1992, 6.
[7] Ibid.
[8] Juan Pablo II, Enc. Redemptoris missio, 3
[9] Juan Pablo II, Carta Apost. Tertio millennio adveniente, 23
[10] Ibid. 45.

22 abril 2011

MISA CRISMAL EN LA IGLESIA CATEDRAL DE "SANTA FLORENTINA" (CAMPANA) Y JUEVES SANTO EN LA IGLESIA CO-COCATEDRAL DE BELÉN DE ESCOBAR

DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA (ARGENTINA)

MISA CRISMAL EN LA IGLESIA CATEDRAL DE “SANTA FLORENTINA” (CAMPANA)





Con una iglesia catedral colmada de fieles hasta el vasto atrio, y pese al lluvioso tiempo, 80 sacerdotes de la diócesis, 7 diáconos permanentes, todos los seminaristas del Seminario “San Pedro y San Pablo”, numerosos religiosos, religiosas, y, como se ha dicho, una nutrida representación laical proveniente de las distintas parroquias, se dio cita el miércoles santo, vísperas de la Cena del Señor, a las 19.00, para celebrar la Misa Crismal, presidida por el obispo, Monseñor Oscar Sarlinga, celebración en la cual los presbíteros renovaron sus “promesas sacerdotales” y el Obispo consagró los santos óleos. Luego de hacer referencia al veloz paso del tiempo en la “historia vivida” (“parece ayer cuando celebramos la Navidad, parece ayer también cuando iniciamos el año 2011 con esperanza, y hoy estamos en plena Semana Santa, en esta Misa Crismal, podríamos decir como los latinos “tempus fugit”, quisiéramos aferrarlo a veces, pero es así como fluye, con el gobierno de la Providencia divina, y nuestra aceptación a la voluntad del Señor, nuestra contribución a co-crear “historia vivida” en conformidad con su disposición amorosa, aprovechemos el tiempo, el paso de Yahweh, el de Cristo”-dijo-) Monseñor Oscar se refirió al significado de la “unción” de todo el pueblo de Dios, con el Sacerdocio real que ha recibido, y cómo Dios elige a algunos hombres para conferirles el Sacerdocio ministerial (distinto no sólo en grado sino esencialmente, y citó para ello la const. Lumen gentium, 10), al mismo tiempo que profundizó en el sentido y raíz bíblica del óleo o aceite, estableciendo a partir de su origen (eláion) “una relación con la misericordia, bálsamo que cura nuestras heridas” Respecto de la unción del Sacerdocio real dijo que hace que cada uno de los bautizados, “según su vocación y elección” obre en realidad, haga presente, en cierto sentido, la persona y obra de Jesucristo, y citó para ello la carta de san Pablo a los Colosenses (1,15-20). Dijo de los sacerdotes que por su especial vocación y elección el Señor los ha hecho a imagen de Cristo como lo dice el Apóstol y Evangelista Juan (Jn 101-5), “Pastor y Puerta de la Grey”, así como también destacó la “sacramentalidad” del episcopado, más que grado supremo de un “escalafón” a manera de una categorización promocional. A continuación se refirió al concepto paulino de “la nueva vida en Cristo” que ha de ser una realidad tanto para el laicado, laicos de consagración especial, religiosos, religiosas, y sacerdotes, de modo tal que busquemos “las cosas de arriba” y, cual “elegidos de Dios” (siempre empleando el lenguaje de la carta a los Colosenses) “tengamos sentimientos de compasión, humildad, mansedumbre, sobrellevándonos o soportándonos los unos a los otros, y revistiéndonos de la caridad, con una vivencia plena de las virtudes y los dones del Espíritu Santo, más que con la visión desdibujada o incluso caricatural que en nuestros ambientes se presentan a veces las virtudes”. Para esto tenemos que ser “eukharístikoi”, eucarísticos en sentido amplio y eucarísticos como enraizados en la Eucaristía, fuente y culmen; y ser agradecidos, pues es la virtud de la piedad y el don del Espíritu Santo el que nos hace ser agradecidos a Dios, en primer lugar, y a todos los que nos han hecho el bien –acotó-. Exhortó a las comunidades presentes a agradecer todo lo bueno que recibieron de sus sacerdotes, y a éstos a agradecer al Señor por el don de la vocación, así como a promover las vocaciones sacerdotales y religiosas.

La celebración de la Cena del Señor es presidida por Mons. Oscar Sarlinga en la iglesia concatedral de la Natividad del Señor, de Belén de Escobar, este jueves a las 20.00 horas.

08 abril 2011

PARTICIPACIÓN DE NUESTRA DIÓCESIS DE ZÁRATE-CAMPANA EN EL ENCUENTRO DE LA JUNTA NACIONAL DE PASTORAL FAMILIAR 2011

Por pedido de nuestro Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, se hicieron presentes en tanto colaboradores directos en la pastoral familiar de Campana, Sergio y Laura Pandiani, el Pbro. Hugo Lovatto, y asimismo en dicho encuentro expuso nuestra condiocesana, y miembro de la pastoral familiar diocesana la Sra. Sussel Demarco de Barriola, cuya presentación incluimos en este escrito.

La familia célula básica de la sociedad

Junto con el informe que sigue, presentado por el Lic. Sergio Pandiani, nuestro Obispo ha recordado profundizar y poner en obra nuestro Plan Pastoral diocesano, que al respecto de la pastoral familiar, en el capítulo IV (Fermento eucarístico en el mundo y promoción del laicado), en los números 3 y 4, traza orientaciones precisas al respecto:

“Siendo la familia la pequeña Iglesia doméstica donde los padres, mediante la palabra y el ejemplo, transmiten los valores de la fe y las fundamentales reglas de convivencia entre los hombres, se convierte en una auténtica escuela de humanidad. Cumpliendo su vocación y misión puede educar en las virtudes el corazón de los hijos. Aun golpeada, la familia sigue siendo un ámbito de contención y apoyo ante el dolor de sus miembros.

La familia, fuente de solidaridad

"La Nueva Evangelización requiere destacar la centralidad de la familia y desplegar una pastoral familiar que sirva de ayuda en la fragilidad, a la vez que anime programas y proyectos en orden a una acción preventiva y educativa. Esto se orienta a que los esposos vuelvan a fortalecer sus lazos afectivos y existenciales, y así, recuperando la autoridad moral, transmitan a sus hijos la fe cristiana y los valores fundamentales, mediante el lenguaje y los gestos domésticos del amor y la sencillez. Para ello será necesario implementar caminos de seguimiento evangelizador a los padres que llevan sus hijos a bautizar, y afianzar las diversas formas de catequesis familiar. Ante un clima de violencia generalizado, que suele comprometer la misma estructura familiar, se habrá de velar para que siga siendo el lugar más apto donde educar en la pasión por la paz"(38).

4. Acciones destacadas para una Pastoral Familiar diocesana

a. PROMOCIÓN DEL SERVICIO DEL YA EXISTENTE SECRETARIADO DIOCESANO DE PASTORAL FAMILIAR, en aras de una PASTORAL FAMILIAR ORGÁNICA. En este sentido, la propuesta es la siguiente: Fortalecer el eje Secretariado de Pastoral Familiar Un aspecto que funciona, en este sentido, es la preparación inmediata al matrimonio, esto es, los cursillos prematrimoniales (CPM), que se aconseja se realicen a nivel decanal, o por lo menos a nivel de una entera ciudad. Es una actividad que permite establecer contacto con muchas personas que se casan, algunas de las cuales pueden estar interesados en una formación posterior más profunda. El grupo de matrimonios que organice el cursillo será fermento de esta pastoral en sus respectivas parroquias. Serán importantes en este servicio pastoral las ASOCIACIONES DE FIELES Y MOVIMIENTOS QUE TENGAN POR FINALIDAD ESPECÍFICA LA PASTORAL FAMILIAR.

b. Mejora de la información, comunicación y coordinación de los servicios diocesanos. Es labor del Secretariado informar a todas las parroquias sobre aquellos elementos que puedan ayudar de forma directa o indirecta a las familias en la buena construcción de su hogar. Muchos de estos servicios se pueden prestar en el ámbito del Decanato, promoviendo así la comunión y el servicio subsidiario entre las parroquias.

c. PREPARACIÓN AL MATRIMONIO O CURSOS PREMATRIMONIALES. Directamente relacionado en el punto anterior, éste se refiere a "La preparación de novios al matrimonio", desde las distintas modalidades propuestas por el Secretariado. Ha de contener: Formación familiar para jóvenes; Acompañamiento para casos difíciles; "Retiros" o "Convivencias familiares"; Profundización en su propia formación como agentes de pastoral; Temas sobre matrimonio y familia; sobre educación afectivo-sexual; Temas sobre reconocimiento de la fertilidad y métodos de regulación aceptados por la Iglesia.

d. CURSOS PREBAUTISMALES. Toda parroquia debiera tenerlos, pero donde no exista el equipo de laicos preparados a nivel parroquial, ha de procurarse que el nivel decanal ofrezca ese serivicio.

e. Puesta en valor de los MOVIMIENTOS Y ASOCIACIONES DE FIELES DEDICADOS A LA PASTORAL FAMILIAR. Lejos de toda división, competencia o protagonismo exclusivo, pónganse los Movimientos y asociaciones de fieles que se dedican a la pastoral familiar, al servicio de las parroquias para la implementación de los servicios pastorales antes mencionados, y ténganlos en cuenta los curas párrocos para integrar a dichas asociaciones y movimientos en su parroquia, que por ser «comunidad de comunidades» puede y debe integrarlos, en la medida de la conveniencia pastoral”.

INFORME DE LA PARTICIPACIÓN DIOCESANA EN EL ENCUENTRO NACIONAL

Durante el fin de semana pasado, 1, 2 y 3 de Abril, se desarrolló el encuentro de la Junta Nacional de Pastoral Familiar, en un espacio de comunión fraterna en el que reflexionamos sobre la atención al vínculo de amor entre varón y mujer y el cuidado y promoción de la vida humana, bajo el lema: “Cuidar en família la vida y el amor: la mejor tarea”. El encuentro se realizó en la Casa Nazaret (Carlos Calvo 3121, Buenos Aires).
Organizadas por el Secretariado nacional para la Familia, las jornadas son “un espacio anual en el que se reúnen representantes y delegados de diócesis, movimientos y organizaciones que trabajan en el acompañamiento y fortalecimiento de la realidad familiar argentina”.
En esta oportunidad, se reflexionó sobre la atención al vínculo de amor entre varón y mujer y el cuidado y promoción de la vida humana, sobre la base del documento “Aportes para la Pastoral Familiar de la Iglesia en la Argentina”.
Acompañaron el desarrollo del encuentro, los obispos Gustavo Help, de Venado Tuerto, y Oscar Ojea, coadjutor de San Isidro, además disertarán el sacerdote Carlos Avellaneda y el licenciado Alberto Berro.
Durante el año 2010 se realizaron encuentros regionales de esta pastoral específica en las regiones Buenos Aires, Centro, NEA (Nordeste Argentino), NOA (Noroeste Argentino) y Litoral, cuyas experiencias servirán para enriquecer la Junta Nacional de Pastoral Familiar 2011
Estuvieron presentes los obispos de Venado Tuerto y Bahía Blanca, una decena de sacerdotes, entre los cuales el P. Hugo Lovato, sumados a la presencia y participación con gran entusiasmo, de más de un centenar de delegados, que representaron a la pastoral familiar de las distintas diócesis del país, movimientos y asociaciones vinculados a ella.
Durante el encuentro reflexionamos distintas exposiciones, en primer término el matrimonio de María Celia y Juan Agustín Pérez Campos sobre el tema: “Dios los creó varón y mujer”, dando una visión antropológica. En la mañana del sábado también diserto el sacerdote Carlos Avellaneda sobre la “Atención al vínculo de amor de los esposos”, por la tarde la reflexión estuvo a cargo de Monseñor Oscar Ojea, obispo coadjutor de San Isidro, sobre el tema “Cuidar la vida, la mejor tarea”.
Hacia la tarde noche se compartieron los Informes de los movimientos que promocionan la vida humana: GRAVIDA, REDINFA, FUNDACION CONIN, CASA DE NAZARET, ADULTOS MAYORES (donde expuso la Sra. Sussell Demarco de Barriola, miembro del consejo pastoral diocesano).
La Celebración Eucarística fue el momento especial de la jornada. También se vivieron las experiencias de matrimonios argentinos en el mundo: sobre separados en nueva unión, en Bogotá; y consultoría familiar, en Roma.
El domingo siguió la tarea con la disertación del Lic. Alberto Berro “Como irradiar la Buena Nueva de la vida y el amor en estos tiempos de transición cultural”. Luego se realizo el Taller sobre este tema, la evaluación, conclusiones y cierre con la Celebración Eucarística.

DEFENSA DE LA VIDA (MIRADA DESDE LOS ADULTOS MAYORES)

En este año litúrgico, Benedicto XVI nos ha convocado a vivir un “año de la Vida”. Es una invitación a responder con disponibilidad el derecho inalienable de la dignidad humana.
Desde la concepción hasta su término natural, protegiendo el derecho a la vida, a la libertad, a la felicidad, sobre todo a los más necesitados. Sería una incongruencia luchar por el no-nacido y abandonarlo luego en cualquier etapa de la vida. Asegurar la educación, proveerlo de vivienda, proporcionarle trabajo, protección familiar, cuidar su salud, proporcionar jubilaciones y pensiones.

Las personas mayores, esta es mi mirada, somos llamadas a trabajar en la viña del Señor con y para los mayores, sin descuidar las relaciones intergeneracionales, sin descuidar los valores en los que fuimos formados.. Debemos llenar los ambientes de afecto, comprensión, tolerancia para así, trabajar por la unión y la paz.
Revertir la falta de atención, el abandono, la soledad, en luces que hagan brillar el amor misericordioso de Dios.
El mayor necesita que se lo escuche, que se respeten sus tiempos, que se revaloricen sus experiencias, pero se, también, que el mayor ofrece su tiempo, su oreja, su solidaridad, su paciencia, su alegría.

En algunos pueblos, la ancianidad tiene gran estima y aprecio, en otros lo es mucho menos pues se pone en primer término la utilidad y la productividad del hombre. Por esta actitud, la 3ª. O 4ta. edad es infravalorada y puede inducir a los ancianos a sentirse inútiles. Por desgracia, se llega a proponer con creciente insistencia la eutanasia –considerada provocación directa de la muerte- como solución a problemas difíciles.
Más allá de las intenciones y las circunstancias la eutanasia sigue siendo una violación a la ley divina, una ofensa a la dignidad humana.
La iglesia defiende la vida desde los albores hasta la muerte natural.

La persona mayor puede y debe ofrecer una valiosa aportación al Evangelio de la vida, gracias a la experiencia adquirida; puede y debe ser transmisora de sabiduría, testigo de esperanza y caridad.
Aunque los tiempos cambien, hay todo un pasado lleno de tradiciones, opciones profesionales, fidelidad religiosa que hacen que existan relaciones privilegiadas entre los abuelos y los nietos.

Aprovechemos el potencial humano que representan los mayores: sabiduría, experiencias, consuelo, ayuda.
Es evidente que es necesario restituir a la familia la atención primaria en el marco de la atención pastoral.

C.Vat. II menciona en Gadiun et Spes 52: “La familia, en la que distintas generaciones coinciden y se ayudan para armonizar los derechos de las personas con las exigencias de la vida social, constituye el fundamento de la sociedad”.

Busquemos caminos que respeten la vida del niño, acentuando fundamentalmente la educación sexual dirigida al amor y a la responsabilidad.
No nos acostumbremos a ver la miseria, chicos pidiendo, gente durmiendo en la calle, revolviendo basura, discapacitados maltratados, jóvenes explotados. Recuperemos la mirada, reivindiquemos nuestra condición humana basada en la bondad y la solidaridad.
La defensa de la vida está en la caridad de los mayores que trabajan o cuidan otros abuelos o a niños, voluntariamente. Caridad que significa compromiso serio, constante, transformador
La defensa de la vida se trasluce también en la profundización del amor conyugal, ennoblecido por una larga e ininterrumpida fidelidad, la disponibilidad de poner la bondad acumulada y las energías que quedan al servicio de los demás
Cuando hay amor, cuando no se busca el bien personal, sino el bien comunitario, se es capaz de transformar la realidad y esto se obtiene con el compromiso
Sobre esto, quisiera que escuchen esta historia:

A principios del año 2010, el mundo se conmovió con el terremoto que afectó Haití y los miles de víctimas que produjo. Entre estas víctimas hubo un grupo de oficiales brasileños que formaban parte de las fuerzas de paz de la ONU, entre ellos, una mujer, médica pediatra y sanitarista, coordinadora de la Pastoral del niño. Ofrendó su vida, Zilda Arns, de 75 años, dedicada a la actividad incansable de programas de acción social a favor de mujeres gestantes y niños pequeños mas desfavorecidos.
Su trabajo en la concientización de madres sobre su papel central en la educación de los hijos, visitas a las familias, recuperación de desnutridos. llena su biografía rica en premios, trabajos pastorales, su herencia es el

ejemplo de que es posible cambiar el perfil de una sociedad con acciones solidarias comunitarias o voluntarias.

La iglesia pide y espera que sepamos continuar la misión apostólica y misionera que, a nuestra edad, se convierte en original y específica como “testigos”de la tradición de la fe.


Susell Demarco de Barriola

3 de abril 2011-03-30

Bibliografía: El Papa a los mayores (Benedicto XVI – Juan Pablo II – Pablo VI)

01 febrero 2011

CONGRESO CATEQUISTICO DIOCESANO

Querido hermano en el presbiterado:

Supongo estarás llegando de tus vacaciones… Quizá todavía te quede un poco de arena en tus zapatillas o estés recién “aterrizando” en tus actividades parroquiales. Por eso, para darte una mano en esta “puesta al día” te comento brevemente:
El sábado 5 de marzo, en Pilar, se realizará el CONGRESO CATEQUISTICO DIOCESANO al cual están invitados todos los catequistas de la diócesis y aquellos agentes de pastral que quieran hacer su aporte. Así nos prepararemos al III Congreso catequístico nacional que se hará en el año 2012 en Morón.


Desde la Junta diocesana de catequesis te pedimos que seas el principal animador para que los catequistas de tu parroquia se enteren de este evento y participen con su experiencia y opinión. También necesitamos de tu valioso aporte para ese día.
El sábado 12 de este mes, de 9,30 a 12,00, en la co-Catedral de Escobar, representantes de la catequesis de las distintas parroquias de la diócesis nos reuniremos para preparar lo que será nuestro Primer Congreso Diocesano de Catequesis.
Te adjunto la circular de invitación (aparecida en el info-diocesano el 2 de enero pasado) junto con el afiche correspondiente para que motives a tus catequistas a concurrir tanto para el 12 de febrero (2 ó 3 catequistas por parroquia) como para el 5 de marzo (todos los catequistas).

Un saludo fraterno en Cristo Buen Pastor.

P.Fernando Crevatín

25 enero 2011

PROSIGUE DURANTE ENERO LA “MISIÓN JOVEN” EN LA DIÓCESIS ZÁRATE-CAMPANA

Por sugerencia de Mons. Marcelo Monteagudo, Delegado de misiones, el grupo de jóvenes “Natividad Joven” de la iglesia co-catedral de la Natividad del Señor de Belén, de Escobar, misionó el Barrio llamado “Río Lujan” perteneciente a la jurisdicción parroquial de San Luis Gonzaga de Manzanares-Fátima (Pilar). La misión tuvo lugar entre los días 3 al 10 de enero, bajo el lema “Cristo, la alegría de nuestra vida”. Participaron de ella en torno a veinte jóvenes provenientes tanto de la comunidad parroquial de la Natividad como del Colegio Santa María de la misma localidad, con el que se va logrando una inserción del mismo en la vida pastoral. La coordinación del joven equipo misionero la tuvo a cargo el Pbro. Mauricio Aracena, quien permaneció con ellos y realizó la celebración cotidiana de la Santa Misa por las distintas intenciones de la feligresía del barrio mencionado, así como la celebración de unción de enfermos y 16 bautismos, con oportunidad de la clausura la misión. Fue importante la participación de niños y jóvenes del barrio, la visita de las casas de familia, y la participación de laicos adultos de la parroquia de Manzanares y de la Natividad.


Es de destacar también la visita de nuestro obispo Mons. Oscar Sarlinga, quien escuchó la experiencia contada de todos y cada uno de los misioneros, y asimismo de Mons. Marcelo Monteagudo, oportunidad en la cual pudieron compartir dicha experiencia con la con la gente del lugar. El obispo Mons. Oscar hizo mención de los ejes de comunión y misionariedad de nuestro Plan Pastoral, animó a los jóvenes a seguir intensificando la actitud misionera y fundamentalmente realizó una catequesis sobre la pertenencia a la Iglesia y que la misión es fruto de ella.

Al finalizar la misión, los jóvenes de Escobar efectuó un retiro espiritual, predicado por el P. Nicolás Guidi, quien a partir del texto de la Transfiguración marcó la finalidad de la misión en la Iglesia y su continuidad en la vida ordinaria.


Es la primera experiencia misionera de este grupo en ese lugar con la intención de proyectarla a lo largo de tres años. Durante los días de la misión los jóvenes visitaban por la mañana las casas del barrio habiendo llegado a visitar unas 33 manzanas y un total de 426 familias quienes recibieron con gran alegría la visita de los misioneros y sobre todo pidieron que se le diera continuación. El cura párroco de Manzanares, Pbro. Hugo Acuña, alentó y acompañó en cuanto pudo este gesto misionero.

Por su parte también el Grupo Misionero del Movimiento “Santa María de la Estrella” (STAME) acudió a realizar un gesto misionero en uno de los barrios de la circunscripción parroquial de Nuestra Señora del Carmen de la ciudad de Zárate, llamado “Fátima” (en razón de contar con la iglesia de Nuestra Señora de Fátima, en las inmediaciones del Hogar de la Paz y la Alegría, de las Hnas. Misioneras de la Caridad). Fueron numerosos los jóvenes (en torno a 60) quienes participaron de esa experiencia que se desarrolló durante los últimos días de diciembre hasta el 7 de enero. El centro de las actividades que realizaron fue la mencionada Vicaría Nuestra Señora de Fátima, en la zona del bajo de la ciudad. Estuvieron acompañados por el P. Jorge Ritacco, quien es el asesor de dicho Movimiento, y por los sacerdotes de la comunidad y el grupo juvenil de la parroquia, y asimismo recibieron la visita del obispo Mons. Oscar Sarlinga y de Mons. Galuppo, vicario general.

Por su parte, en la ciudad de Belén de Escobar, en la jurisdicción de la parroquia de la Natividad, se encuentran misionando en el barrio llamado “Philips” (cerca de la capilla de Santa Clara) los jóvenes de las dos parroquias de Santiago Apóstol y Nuestra Señora de Luján, de Baradero, en número cercano a 15, los cuales recorren las calles del barrio que circunda el cementerio local. Como se ha hecho alusión, la comunidad católica del lugar se congrega en la capilla de Santa Clara, lugar que fue el centro de la misión y de las actividades que se realizan. Junto con ellos está el P. Fernando Fusari, administrador parroquial de la pquia. Ntra. Sra. de Luján de Baradero. La misión se viene desarrollando desde el lunes 3 hasta el jueves 13 del corriente y ha recibido también la visita de Mons. Marcelo Monteagudo, Delegado de misiones.


En cuanto a los grupos de adolescentes y jóvenes mayores de la parroquia Catedral de Santa Florentina, llevaron a cabo una misión en Villa Lía, partido de San Antonio de Areco (y jurisdicción de la parroquia de San Antonio de Padua), desde el lunes 3 de enero hasta el domingo 9 de enero. El lema fue “Ámense como Yo los he amado”. Durante estos días unos cincuenta jóvenes, acompañados por el Padre Agustín Villa, realizaron distintas actividades apostólicas. Se alojaron en las instalaciones de la Escuela N° 13 y en los salones pertenecientes a la Capilla San José.

Por la mañana, se visitaron las casas, se informaba sobre las actividades en la Capilla, la posibilidad de recibir los sacramentos. Por la tarde, un grupo de misioneros se encargaban de trabajar con niños. Los jóvenes visitaron también el Hogar de Ancianos de la Unidad Sanitaria donde viven alrededor de veinte abuelos. Se misionó además la zona rural, donde guiados por miembros de la comunidad de la Capilla y acompañados por el sacerdote se bendijeron casas.


El día sábado se realizó la Misa por la comunidad para concluir la misión. Durante la misma estuvieron confesando Monseñor Marcelo Monteagudo, Delegado episcopal para las misiones, y el Padre Santiago Whelan, párroco de la mencionada parroquia de San Antonio de Padua, de San Antonio de Areco. Al finalizar, Mons. Marcelo Monteagudo, el Padre Santiago Whelan y el padre Agustín Villa bendijeron y entregaron las cruces a un grupo de niños de la “Infancia misionera” que se está formando. Además, cinco niños, visitados esa semana, recibieron el Bautismo y asimismo un joven, que estuvo siempre presente, hizo su Primera Comunión, pues venía preparándose.


Para dar cierre a la misión de verano, en la noche del sábado se llevó a cabo un festival preparado por los mismos jóvenes, con gran participación de la comunidad
Es de destacar la presencia y el acompañamiento de varios de los seminaristas de la diócesis tanto en estas misiones como en otras que se han realizado fuera de la diócesis. Todas estas experiencias han tenido una respuesta muy favorable por parte de la gente de lugar que los recibía. Fueron muy intensas las actividades con los niños y los numerosos sacramentos que se realizaron en ellas. La alegría ha sido reciproca tanto de las personas que fueron visitadas en sus casas o convocadas a los centros de misión al ver el rostro de una Iglesia joven con muchas entusiasmo y ganas de compartir la fe, como de los misioneros que han vivido una fuerte experiencia eclesial y de comunión con Jesucristo.

27 diciembre 2010

ENCUENTRO DIOCESANO DE MONAGUILLOS

En la Parroquia Inmaculada Concepción, de Maquinista Savio, se llevará a cabo el martes 28 de diciembre el ENCUENTRO DIOCESANO DE MONAGUILLOS. El objetivo de este encuentro será fortalecer la piedad eucarística y la actitud de servicio en los niños y jóvenes servidores del altar.

Durante la jornada habrá charlas, trabajos en grupo con distintas dinámicas y actividades de recreación.

Están invitados a participar todos los monaguillos de las distintas parroquias de la diócesis. Algunas indicaciones prácticas:

El encuentro finalizará con la misa que se celebrará a las 20 en el santuario.

Horario: De 8,30 a 18,00
Misa: 17 hs. - Presidida por Mons. Oscar Sarlinga

Llevar algo para compartir al mediodía y por la tarde.

Llevar ropa deportiva y además algún afiche con fotografías de las actividades del grupo

¡Los esperamos!

Equipo organizador

21 diciembre 2010

SALUDOS NAVIDEÑOS DE MONS. OSCAR SARLINGA

Adjuntamos en la presente nota la tarjeta con las salutaciones de Mons. Oscar Sarlinga con motivo de las fiestas navideñas. Así también invitamos a toda la comunidad a participar de la Santa Misa celebrada por el Sr. Obispo a las 21 hs. en la Co-catedral de la Natividad del Señor, en la ciudad de Belén de Escobar.

La imagen que se encuentra en la tarjeta es la imagen del Belén en el altar mayor de la iglesia Co-catedral.





NAVIDAD 2010

“Estas celebraciones navideñas confirmen en nosotros, como fieles cristianos, nuestra plena, cordial, amorosa y firme adhesión a Cristo Jesús, el Señor. ¡Creemos en Él!. Él sólo es nuestro Salvador y el Salvador del mundo (Cf Hech 4,12)”

Unidos en el Amor de Cristo, Feliz y Santa Navidad le desea

Mons. Oscar Sarlinga, Obispo de Zárate-Campana

La Santa Misa de Nochebuena (Fiestas Patronales) será celebrada en la iglesia co-catedral de la “Natividad del Señor”, en Belén de Escobar (diócesis de Zárate-Campana), el 24 de diciembre de 2010.





Visite los 3 blogs diocesanos con noticias para más información:

- http://institucionalzaratecampana.blogspot.com/

- http://dircomzaratecampana.blogspot.com/

- http://delcomzaratecampana.blogspot.com/

LA LUZ DE LA PAZ DE BELEN EN LA COCATEDRAL NATIVIDAD DEL SEÑOR

Se trata de una iniciativa de la Radio Televisión de Austria (ORF) surgida en 1986 que a través de los scouts y guías de ese país, y de distintos países de Europa y otros continentes, reparten la Luz de la Paz de Belén que ha encendido un niño o niña austríaco en la gruta del Nacimiento de Jesús en Belén, Tierra Santa.

La distribución de la Luz a las delegaciones de los países participantes se realizó el pasado sábado 11 de diciembre en una celebración ecuménica en la Iglesia de Don Bosco, en Viena. Después los scouts y las guías en sus países la reparten en hospitales, asilos, prisiones, familias, otras asociaciones, etc.

Este gesto persigue como objetivos: “trabajar la paz interior de los niños y los jóvenes, como paso imprescindible para construir la paz en el mundo”, “animar el trabajo activo por la paz en nuestro entorno, partiendo de la riqueza de las diferencias étnicas, culturales, políticas y religiosas”, “acercar el verdadero sentido de la Navidad a los grupos, familias, barrios y pueblos con la presencia de la Luz de la Paz de Belén” y “establecer lazos de cooperación y amistad con otros grupos, entidades, confesiones religiosas…, para promover la paz desde una visión humana, amplia e integradora”.

A lo largo de estos años la Luz de la Paz iluminó el muro recién abierto en Berlín y fue entregada al ex-canciller alemán Helmut Kohl y al ex-presidente de la URSS Mijail Gorbachev, políticos responsables de la reunificación europea; también fue entregada al papa Juan Pablo II en dos ocasiones (1989 y 2000), entre otras personalidades del mundo.

El lunes 13 de diciembre el Comisionado Nacional de Pastoral Scout Católica de Scouts de Argentina Asociación Civil, que había recibido la Luz en Viena, la entregó a las delegaciones scouts de todo el país en una Misa celebrada en la Catedral Metropolitana de Buenos Aires por Mons. Sucunza , Obispo Auxiliar de Buenos Aires. La MS. María Pía Sernani, Comisionada de Pastoral Scout Católica de la Diócesis de Zárate-Campana junto con una delegación del GS Sagrada Familia de Belén participó de esta Misa y recibió la Luz de la Paz de Belén que trasladó a Belén de Escobar.

El sábado 18 de diciembre en la Misa de la CoCatedral Natividad del Señor, presidida por el P. Hugo Lovatto fue ingresada la Luz de la Paz de Belén la que fue colocada en un templete hecho por los roverscout especialmente. Al termino de la Misa se distribuyó la Luz entre los presentes.


MS. María Pía Sernani
Comisionada de Pastoral Scout Católica
Diocesis de Zárate-Campana

30 noviembre 2010

VIGILIA DE ORACIÓN POR LA VIDA NACIENTE EN LA IGLESIA CATEDRAL DE SANTA FLORENTINA


VÍSPERAS DEL PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO

27 de noviembre de 2010

En la iglesia catedral de Santa Florentina, de la ciudad de Campana, fue celebrada la “Vigilia de oración por la vida naciente” tal como lo solicitara el Papa Benedicto XVI. Las celebraciones constaron de la escucha del mensaje del Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, en la iglesia criptal de Santa Florentina y los Santos Padres de la Iglesia Hispana, llena de fieles y en especial de jóvenes, con la presencia del Delegado de las Misiones, Mons. Marcelo Monteagudo, del cura párroco y Delegado de la Pastoral de Juventud, Pbro. Hugo Lovatto, del Pbro. Dr. Nestor Villa, Moderador de la comisión de ecumenismo y diálogo interreligioso, y de los Pbros. Agustín Villa y Lucas Martínez, vicarios de la iglesia catedral. A continuación se tuvo la oración de las vísperas solemnes, en el templo catedralicio y luego la celebración de la misa, presidida por el Obispo y concelebrada por los sacerdotes mencionados. Al término de la misa, los jóvenes tuvieron la Hora Santa de adoración al Santísimo, con la intención especial por la vida naciente, en comunión con la intención del Santo Padre Benedicto XVI.



MENSAJE DE MONS. OSCAR SARLINGA
EN LA VIGILIA DE ORACIÓN POR LA VIDA NACIENTE, EN LAS VÍSPERAS DEL PRIMER DOMINGO DE ADVIENTO DE 2010


Queridos sacerdotes, hermanos y hermanas, muy queridos jóvenes, que numerosos han acudido a nuestro llamado:
Estamos hoy aquí, en esta Vigilia en la iglesia catedral, para abrir el corazón a la Palabra de Cristo. El Verbo Eterno ha oído todo del Padre, en la eternidad del Amor entre ambos, su Espíritu. Jesucristo, el Verbo de Dios hecho Hombre, quien nos dijo “(…) todo aquello que he oído del Padre, se lo he dado a conocer a ustedes” (Jn 15,15c). Él nos libera; nos llama, por ello, “amigos”, más que siervos, y nos llama así, pues lo somos, es maravilloso tenerlo como nuestro Amigo, aquél que nos enseña la Ley nueva del Amor, aquél que es, Él mismo, “el Evangelio de la Vida”. Por eso queremos proclamar con entusiasmo un gran “Sí” a la vida humana, a la persona como imagen de Dios, en todas las etapas y dimensiones de su existencia. Esta verdad “crística” sobre el sentido más profundo de nuestra vida humana nos trae liberación interior y alivio frente a no pocas adversidades que nos toca vivir en nuestra sociedad contemporánea. ¿Lo creemos?. Porque el creerlo, el vivirlo interiormente será lo que nos hará “libres”, con la libertad evangélica.


I
EL INICIO DEL ADVIENTO


El inicio del tiempo litúrgico del Adviento provoca en nosotros sentimientos de agradecimiento por la liberación que nos trajo Cristo. El agraviante e insoportable peso de la esclavitud, de cualquier esclavitud, a comenzar por la más originaria, la del pecado, ya no tiene derecho alguno sobre nosotros, porque el Espíritu Santo infunde hoy, con suavidad y firmeza, en los oídos interiores de nuestra alma, la disposición a dedicarnos con entera libertad a proclamar con nuestra palabra y nuestras obras ese Evangelio. Queremos hacerlo como “pueblo de la vida” que, en tanto miembros de la Iglesia, verdaderamente somos.


Con esta disposición de espíritu, “aquí estamos”, le decimos al Señor, con una alentadora presencia de juventud católica, este sábado 27 de noviembre, en la iglesia catedral de Santa Florentina, unidos al Papa y a toda la Iglesia en la celebración de la "Vigilia por la vida naciente". Nos hemos hecho eco de la iniciativa del Santo Padre Benedicto XVI, quien preside las Vísperas en la Basílica de San Pedro, y en cuya invitación a la Vigilia nos ha dicho:
"Todos nosotros somos conscientes de los peligros que amenazan hoy la vida humana a causa de la cultura relativista y utilitarista que ofusca la percepción de la dignidad propia de cada persona humana, cualquiera que sea el estadio de su desarrollo. Estamos llamados más que nunca a ser "el pueblo de la vida" (Juan Pablo II, Encíclica Evangelium vitae, n. 79) con la oración y el compromiso”.


II
LA VIDA HUMANA ES DON SAGRADO


El valor de la vida humana es sagrado, porque así lo quiso Dios en su sapiencia. En la primera página del Génesis, se narran acontecimientos de fe e “históricos” (con el género de la historia sagrada) a la vez: la creación del universo y del hombre, es decir, el nacimiento de la primera criatura humana, hecha a imagen y semejanza del Creador (cfr. Gen. 2, 7; 1, 26-27). En la visión bíblica, el ser humano goza de un alma espiritual, inmortal, irreductible a lo corpóreo. Por esta razón, como deducía el Bienaventurado Papa Juan XXIII en la “Mater et Magistra”, toda vida humana “ha de considerarse por todos como algo sagrado, ya que desde su mismo origen exige la acción creadora de Dios”[i].


El alma que vivifica al ser humano es creada inmediatamente de la nada por Dios en el instante de la concepción de ese nuevo ser, de modo tal que el varón y la mujer, el papá y la mamá, son cooperadores libres de la Providencia divina, y de esta manera intervienen como en un “milagro portentoso”, más notable todavía que resucitar a un muerto o devolver la vista a un ciego. Esto último lo dice Santo Tomás de Aquino: “es más milagro el crear almas, aunque esto maraville menos, que iluminar a un ciego; sin embargo, como éste es más raro, se tiene por más admirable”[ii]. Y el gran Doctor de la Iglesia San Agustín queda incluso más maravillado ante el hecho de la creación de un nuevo ser humano “que ante la resurrección de un muerto”, pues, afirma, cuando Dios resucita un muerto, recompone o recrea “huesos y cenizas”; sin embargo –prosigue el Santo Obispo y Doctor- “(…) tú antes de llegar a ser hombre no eras ni cenizas ni huesos; y sin embargo has sido hecho, no siendo antes absolutamente nada”[iii].


De aquí el alcance vital, existencial, del drama tremendo del aborto procurado. No se trata de condenar a las personas que han vivido o viven ese drama, se trata de la dignidad de la persona humana concebida, y de la dignidad de la persona humana durante toda su vida, lo cual, es cierto, sólo se comprende cabalmente desde una visión integral del ser humano, como lo afirmaba el Papa Pablo VI cuando recordaba que este problema, como cualquier otro referente a la vida humana, hay que considerarlo, por encima de las perspectivas parciales de orden biológico o sociológico, “(…) a la luz de una visión integral del hombre y de su vocación, no sólo natural y terrena sino también sobrenatural y eterna”[iv]. Se trata también del valor pedagógico de la ley (incluso de la ley civil) y de su incidencia en una sociedad civilizada.


III
JUSTICIA, DERECHOS Y CARIDAD, PUES NO HAY VIDA SIN LA LEY NUEVA DEL AMOR


Nuestro gran “Sí” a la vida incluye todos los derechos. ¿Cómo olvidarlo?. Este “Sí” está animado por la Ley Suprema del Amor, la cual posee también una dimensión social. Así, queremos reafirmar hoy el derecho de educar a los hijos conforme a las convicciones profundas, el derecho fundamental de la libertad religiosa, todos los derechos humanos, y el anhelo a la paz y la justicia social, en tiempos caracterizados por transformaciones sociales y culturales. Como tuvo ocasión de subrayarlo el Papa Benedicto XVI en su Encíclica “Caritas in veritate”, la Doctrina Social de la Iglesia ha puesto siempre de manifiesto la importancia de la justicia distributiva y de la justicia social en los diversos sectores de las relaciones humanas[v]. Es preciso decir que sin justicia tampoco hay un “Sí” a la vida. Se promueve la justicia cuando se acoge la vida del otro y se asume la responsabilidad hacia él, respondiendo a sus expectativas, porque en él se capta el rostro mismo del Hijo de Dios, que por nosotros se hizo hombre. La imagen divina impresa en nuestro hermano funda la altísima dignidad de toda persona y suscita en cada uno la exigencia del respeto, del cuidado y del servicio. Por ello, que ninguno disocie, en este tema: el vínculo entre justicia y caridad, en perspectiva cristiana, es cercanísimo, “inter-incluido”, diríamos: "(…) la caridad supera a la justicia, porque amar es donar, ofrecer de lo "mío" al otro; pero nunca sin la justicia, que induce a dar al otro lo que es "suyo", lo que le corresponde en razón de su ser y de su obrar [...] Quien ama con caridad a los demás es ante todo justo hacia ellos. No solo la justicia no es extraña a la caridad, no sólo no es una vía alternativa o paralela a la caridad: la justicia es 'inseparable de la caridad', intrínseca a ella. La justicia es la primera vía de la caridad"[vi]. Y de todo esto, de todo, la Eucaristía es "fuente y culmen".

CONCLUSIÓN
EL EVANGELIO DE LA VIDA NOS MUEVE A CUMPLIR EN ESPÍRITU Y EN VERDAD EL QUINTO MANDAMIENTO


“No matarás” nos dice la Ley de Dios. ¿Por qué acostumbrarnos a recibir todos los días noticias de cómo se matan unas gentes a otras?. Es como si la conciencia moral se hubiera cauterizado en ese aspecto. Por otra parte, podemos entender el “matarse” en una pluriformidad de significado. Me explico: existe una tendencia creciente a pensar que podemos arbitrariamente disponer de nuestra propia vida y de la vida de los demás, por los motivos que fuere, ya sea por causa de un relativismo muy enraizado, por ejemplo, o por la infravaloración de la vida propia (parece increíble, pero esto se da cada vez más) y de la vida de los otros. Puede que ello se dé respecto de la persona humana recién concebida, o de los niños, o del ser humano en cualquiera de sus etapas o dimensiones.

También se puede “matar” en un sentido más amplio que podemos atribuir a la palabra, cuando se daña conscientemente al otro por odio, codicia, envidia, intereses egoístas u otras causales, las cuales, en el fondo, tienen su raíz en las “obras de la carne” que menciona San Pablo (Cf Gal 5,11-21). A este propósito, resulta de gran iluminación para nuestro corazón el que San Pablo, al hablar de las mencionadas “obras de la carne”, mencione no sólo “fornicación, impureza, lascivia (...) embriagueces, orgías”, sino que nombra también otros pecados, en lo que lo “carnal” y “sensual” pareciera no estar tan patente, pero que sí lo está, porque aquéllos constituyen, en lo más hondo, “pecados del espíritu” humano, y por ende, “de la carne afectada por el pecado”: “idolatría, hechicería, odios, discordias, celos, iras, rencillas, disensiones, divisiones, envidias...” (Cf Ibid). Si ponemos nuestra mente a ver la realidad, junto con numerosos signos de amor, de entrega, de generoso sacrificio y de alegría que se dan en nuestro mundo, encontraremos también todo esto que nos menciona San Pablo; son realidades de rigurosa actualidad, y constituyen algunas de las causas más profundas del irrespeto de la dignidad de las personas. Por el contrario, el respetar la dignidad de la persona es la esencia del quinto mandamiento, el cual también nos enseña que hemos de respetar el alma, la salud, el cuerpo y la fama de nosotros mismos y de los demás. De tal modo, el escándalo voluntariamente procurado (o surgido del nunca suficientemente calibrado pecado de la imprudencia), y asimismo las faltas a la salud propia o de los demás, la cólera y el odio, y miríadas de formas de irrespeto de la vida, nos hablan, casi como por sentido contrario, de la importancia de llenar nuestra alma, nuestra mente, nuestro espíritu, nuestras obras, de la Luz de Dios y de la mencionada nueva “Ley”, la “Ley nueva del Amor, del Espíritu Santo”. Veamos esperanza, queridos hermanos. Veamos la capacidad que el Señor puso en nosotros para “transformar el mundo” con la ayuda de su Gracia, con su Amor, para que, cada uno según su misión y elección, contribuyamos a la generación de un humanismo nuevo, trascendente, verdaderamente digno de Dios y del hombre, como nos lo enseña la doctrina social de la Iglesia[vii]. Con la ayuda de la Virgen Madre de Dios, Madre de la Iglesia, Estrella de la Evangelización.

[i] Juan XXIII, Enc. Mater et Magistra, 15-V-1961

[ii] S. TOMAS DE AQUINO, Los cuatro opuestos, 7.

[iii] S. AGUSTIN, Sermo 127, 11, 15; ML 38, 713.

iv Pablo VI, Enc. Humanae vitae, n. 7.
[v] Benedicto XVI, Enc. Caritas in veritate, n. 35.

[vi] Benedicto XVI, Enc. Caritas in veritate, n. 6.

[vii] Cf PONT. CONSEJO “JUSTICIA Y PAZ”, COMPENDIO DE LA DOCTRINA SOCIAL DE LA IGLESIA, Introducción, n. 19.

10 noviembre 2010

PEREGRINACIÓN DEL PUEBLO DE DIOS DE ZÁRATE-CAMPANA A LUJÁN

FUERON MÁS DE 30.000 LOS PEREGRINOS, según datos finales de la Jefatura del Departamento de Zona de operaciones viales de San Nicolás (quien tiene a cargos los operativos que se hacen sobre la autopista Panamericana). Los fieles, entre los cuales muy numerosos los jóvenes, provenían principalmente de Zárate, Campana, Santiago del Baradero (ciudad de la que salieron en ómnibus 1.500 peregrinos), Escobar, Exaltación de la Cruz, Pilar y San Antonio de Areco.

El recorrido a lo largo de las diversas carreteras y autovías, muy bien cuidado por las instituciones que se mencionan más abajo, confluían en un único camino de miles y miles al que el obispo diocesano, Mons. Oscar Sarlinga, había nombrado, parangonándolo con el poderoso río Paraná, tan cercano: "como un río de vida que fluye desde el Paraná hasta Luján". De hecho el fluir del recorrido de la peregrinación se une hasta formar un solo trazo, que tiene la forma de un gran río con sus afluentes.

En su homilía en la Basílica Mons. Oscar Sarlinga destacó el "caminar juntos" como Iglesia congregada y congregante, a la manera del camino en esta historia de los hombres, haciendo historia sagrada, en una peregrinación que se dirige hacia el Cielo, donde no habrá llanto ni dolor, donde el Señor Jesucristo nos iluminará para siempre como Sol de Justicia, y Él será todo en todos, en compañía de la Reina del Cielo, la Virgen María, a quien veneramos como Nuestra Señora de Luján".

Con el Obispo concelebró una veintena de sacerdotes, y numerosos permanecieron atendiendo las confesiones. Seis diáconos permanentes y los seminaristas del Seminario San Pedro y San Pablo asistieron también a la celebración, y algunos de los seminaristas habían hecho también la peregrinación a pie, en un trayecto en el cual se tuvieron diversos testimonios transmitidos en directo durante toda la noche del sábado y la madrugada del domingo por las FM "Santa María" de Campana y Matheu (Escobar) del Obispado de Zárate-Campana. Particularmente conmovedor resultó el testimonio vertido por radiodufusión por el Sr. Angelito, de Zárate, quien desde hace 30 años se dedica con alma y vida a esta manifestación de fe.

Ya a las 03 de la madrugada del domingo, Mons. Sarlinga y algunos de los sacerdotes del Obispado estuvieron escuchando confesiones hasta las 06, hora en que comenzó la Eucaristía. El obispo aludió a las numerosas confesiones de jóvenes, y auguró que se pueda tratar pastoralmente el cómo hacer para que tanta cantidad de gente, que va llegando por etapas a la Basílica y luego de venerar la imagen de la Virgen se va retirando, tenga la suficiente atención y diversas celebraciones litúrgicas, si bien una gran cantidad permaneció para la misa, y de hecho la gran Basílica estaba repleta y con feligresía presente también en el atrio.

A continuación mencionó el obispo que solemos recordar en las peregrinaciones aspectos de la evangelización, la misión, la promoción humana integral, movidos por la Gracia y con su auxilio, pero que ahora también quería hablarles de la espiritualidad del "abandono" (recordando, por ejemplo, a Santa Teresita y a Charles de Foucauld), ese abandono -dijo- "que es una entrega total, generosa, confiada, en las Manos del Padre".

Dado que el lema de la peregrinación aludía a la inmensa alegría de tener a María por Madre, el obispo dijo que María siempre nos conduce a Cristo, a quien está íntimamente unida, y Cristo es Epifanía del Padre, el Padre Amoroso en cuyas Manos ponemos nuestra alma, como la oración de Charles de Foucauld, que pronunció durante la homilía, haciendo hincapié en "dar el alma al Padre con todo el amor del que somos capaces, con tal que su voluntad se cumpla en nosotros, en nosotros como personas, como familias, como comunidad, como Iglesia".

HISTORIA DE LA PEREGRINACIÓN: Creada la diócesis el 21 de abril de 1976 por S.S. Pablo VI, de modo espontáneo y como un sentir del Pueblo de Dios en estas tierras, la gente comenzó a peregrinar desde 1978 una vez al año a la Basílica de Luján, donde se halla la sagrada imagen de la Virgen, con cuya advocación es patrona del Pueblo Argentino. Como acto de piedad popular, la peregrinación se encuentra entre las acciones más destacadas de una pastoral orgánica y signo visible de la unidad del Pueblo de Dios en su caminar en la diócesis, contribuyendo a la Civilización del Amor, hacia la Vida Eterna.

Concluida su homilía, el obispo introdujo los agradecimientos al carácter "insterinstitucional" de la peregrinación, diciendo que "es propio de bien nacido el ser agradecido" y destacó en primer lugar la coordinación general de la Direccion de Culto de la Provincia de Buenos Aires, dirigida por el Sr. Enrique Moltoni, en cooperación con los coordinadores generales de la diócesis, Pbro. Mauricio Aracena y el Lic. Sergio Pandiani. La peregrinación en la que participan las instituciones y las fuerzas vivas priorizan la integridad y la tranquilidad del peregrino en ese acto de fe, de esperanza y de caridad que nos afianza como Familia de Dios, también porque muchas familias acompañan en automóvil a los peregrinantes a pie, en todo el "recorrido protegido".

Asimismo Mons. Sarlinga destacó la participación activa de.

- Ministerio de Transporte de la prov. Bs As
- Ministerio de Salud, a traves del centro de emergencias Sanitarias
- Policia Provicial a traves del C.O.P (centro de operaciones policiales)
- Jefaturas Departamentales: Zarate, Pilar, Mercedes, Exaltacion de la Cruz
- Jefaturas Distritales: Campana, Escobar, Pilar, Zarate
- Comisarias de los mismos distritos
- Policia Vial
- El COP establecio un camion de telecomunicaciones, para la unificacion de las mismas
- La participacion de los Municipios de: Zarate, Escobar, Pilar, Campana, Exaltacion de la Cruz
- Defensa Civil toda la region 8
- Armada Argentina
- Ejercito Argetino
- Prefectura Naval Argentina
- ABSA, a traves de un camion con agua potable
- Cruz Roja Argentina, en Zarate, Campana
- Movimiento Scout
- Medios de comunicacion, grafico y audio-visuales
- Colegio de Farmaceuticos de Campana
- Radio aficionados de Campana
- Bomberos Voluntarios (de las ciudades de Zárate, Campana, Capilla del Señor, Cardales, Baradero, Escobar)
- Policía Federal Argentina
- Empresa EDEN
- Todos los voluntarios que prestaron servicio al peregrino (Móviles de Apoyo, de Animación, Equipos de servicio al Peregrino y Guías de Ruta)

Y asimismo a los responsables por ciudad de la Peregrinacion:

- Campana: Alejandra Berayra y el Pbro. Hugo Lovatto
- Zarate: Sr. Angel Lavie y Pbro. Eduardo Mussato
- Baradero: Sr. Daniel Buey y Diac. Ricardo Dib
- Escobar: Sr. Alberto Mensi y Pbro. Daniel Bevilaqua
- Exaltacion de la Cruz: Pbro. Walberto Morales
- Pilar: Sr. Oscar Martinez y Pbro. Fernado Crevatin
- Derqui: Sr. Angel Ayala y Pbro. Oscar Iglesias