26 agosto 2009

FIESTAS PATRONALES COLEGIO NUESTRA SRA. DE LA PAZ - PILAR

COLEGIO “Ntra. Sra. de la Paz” San Alejo - Pilar
FIESTAS PATRONALES (22 de agosto)

Con motivo de las fiestas Patronales, docentes, padres y alumnos manifestamos nuestra fe en una Procesión que tuvo lugar alrededor de la Plaza del Barrio. ¡Es la primera Procesión que realizamos como Colegio!

Con la oración y el canto renovamos nuestra alegría de “hijos amados”. Maria, la madre de Dios y madre nuestra nos alienta, consuela, nos da esperanza y nos enseña que vivir la paz, en estos tiempos es posible.

Finalizamos con la Celebración de la Santa Misa presidida por P. Jorge Ritacco y concelebrada por P. Carlos Borras.

También, fue una alegría contar con la visita de Monseñor Oscar el octavo día de la novena, quien llego acompañado por el P. Jorge sorprendiéndonos una vez más con su calidez, especialmente para con los niños.

Gracias Mons. Oscar! Gracias P. Jorge! Gracias P. Carlos!

Personal docente del Colegio y Jardín Amiguitos.

21 agosto 2009

ULTREYA DE AGOSTO 2009

Por bendición de Dios, el sábado 08 de Agosto pasado el Movimiento de Jornadas de Vida Cristiana ha podido realizar una de las Ultreyas del año en la Parroquia Inmaculada Concepción de Maquinista Savio. Las ultreyas son encuentros de todos los jóvenes que han realizado la jornada, que se realizan cada dos o tres meses dependiendo el momento del año.

Estos encuentros, que suelen destacarse por la alegría de encontrar a otras personas de distintas ciudades con similares experiencias y realidades, siempre profundiza sobre algún tema de formación o espiritualidad.

En esta ocasión Secretariado Diocesano del Movimiento decidió que el momento se dedicara exclusivamente a formar a los jóvenes sobre el trabajo de Caritas, tanto a nivel Diocesano como a nivel parroquial. Para ello se contó con la presencia de Monseñor Ariel Pérez, asesor del Movimiento y Vicepresidente de Caritas Diocesana, y de Marita Andreini, Directora de Caritas Diocesana; quien presento el video institucional de Caritas y expuso una charla sobre lo que es realmente Caritas y las múltiples tareas que se desarrollan y muchas veces no se conocen.

Aproximadamente sesenta jóvenes fueron cautivados durante el encuentro por las palabras y las imágenes desgarradoras de la realidad que nos toca vivir... Sobre la pobreza extrema y la necesidad de manos que ayuden en la ardua y hermosa tarea de promover a las personas que propone esa área del gran Cuerpo Místico que muchas veces se confunde con “los que reciben y reparten ropa o alimentos no perecederos”
Julián García
Responsable Diocesano
Comisión Ultreya
comisionultreya@hotmail.com

13 agosto 2009

PREPARACIÓN A LA IIIra. MISIÓN DIOCESANA

Queridos hermanos Sacerdotes:


Les acercamos las siguientes líneas para comunicarles algunas novedades en lo que se refiere a la preparación de la “III Misión Juvenil Diocesana”.
Como siempre, se realizará en la parroquia que al año siguiente se celebre la Fiesta Patronal Diocesana y el Encuentro Diocesano de Jóvenes. Así pues, este año le toca a la Parroquia Catedral Santa Florentina.
La misión se realizará los días 2, 3 y 4 de octubre Con el lema “.
“Maestro bueno, ¿qué haré para heredar la vida eterna? (Mc. 10, 17)”

Por eso recurrimos a tu solidaridad para pedirte, de ser posible, animes y alientes a los jóvenes de tu comunidad a que participen.
Sabemos que este acontecimiento es un simple “gesto misionero”, pero también un medio eficaz, que en la acción del Espíritu Santo, en unión con nuestro Obispo, es un momento de Gracia muy especial, que sirve a la comunidad que recibe a los chicos a renovarse y a comprometerse con la misión ordinaria y permanente; y a los chicos que participan, les sirve para motivarse, compartir con otros jóvenes y luego continuar trabajando en sus propias comunidades al servicio de la misión permanente.
Podemos dar fe los muchos frutos que el Señor ha querido regalarnos con estas misiones en nuestra diócesis.

En este Año Sacerdotal, como iniciativa de los mismos jóvenes que organizan dicha Misión, nos invitan a participar a los sacerdotes a misionar juntos con ellos. Es muy bueno que los propios jóvenes nos inviten, no porque vean que no lo hagamos, sino porque quieren vivir juntos con nosotros, sacerdotes, la alegría de expresar en Unidad de Corazones, la misma misión que nos fue encomendada por Jesucristo Nuestro Señor.
Por tal motivo, dentro de tus posibilidades, te podes acercar, aunque sea en algún momento de la misión, especialmente durante el día sábado 3

Te enviamos en archivo adjunto, ficha de inscripción para los chicos. Quedado a tu disposición para cualquier consulta, te enviamos un abrazo,


P. Marcelo Monteagudo P. Hugo Lovatto

Delegado de Misiones Delegado de juventud

06 agosto 2009

TALLERES PARA DIRIGENTES Y FUTUROS DIRIGENTES DE GRUPOS JUVENILES


Sábado 29 de Agosto desde las 9hs a las 18hs en la Pquia. Natividad del Señor de Escobar.

El costo es de $25 por persona (para un cupo de 20 a 30 personas, si son más se abaratan los costos)

Para inscribirse, tienen que enviar los siguiente datos a inscripcionesjuventud@gmail. com

* Nombre y Apellido
* DNI
* Edad
* Fecha de Nacimiento
* Correo electrónico
* Tel/Cel
* Ciudad
* Parroquia
* Rol que desempeña o que desea desempeñar
* Nombre del sacerdote que lo envía

Consultas: (Gerardo); gerardopala@ gmail.com; gerardopala@ yahoo.com. ar; 03446-15-504572; o la misma de las inscripciones

Invita Secretaria de la pastoral Juvenil y Vocacional
Diocesis Zarate - Campana

31 julio 2009

EN SU HOMILÍA, MONS. SARLINGA LLAMA A «CARITAS IN VERITATE» LA ENCÍCLICA DE «LA MULTIPLICACIÓN DE LOS PANES Y LOS PECES»


El domingo 26 de julio, el Obispo diocesano Mons. Oscar Sarlinga celebró la misa en la iglesia catedral de Santa Florentina, de la ciudad de Campana. Al momento de la explicación del Evangelio (Jn 6, 1-15), se refirió al sentido del «signo» en el Evangelio de Juan, y en particular el gran signo que se menciona en él: “Tomó entonces Jesús los panes y, después de dar gracias, los repartió entre los que estaban recostados y lo mismo los peces, todo lo que quisieron”. Mons. Sarlinga dijo que esos grandes «signos» los realizó Jesús, por la fe de sus discípulos, y a la vez para fortalecer dicha fe. Felipe, Andrés, tenían fe en Él, en su poder salvador, y el Apóstol Andrés quizá recordó (como lo afirma el Padre de la Iglesia, San Juan Crisóstomo), el episodio significativo obrado por Eliseo, quien alimentó a cien personas con veinte panes[1], siendo como una prefigura del signo de Jesucristo y su poder divino.

Dijo luego el Obispo que al realizarse ese milagro la gente decía: “Este es verdaderamente el profeta que iba a venir al mundo.” Dándose cuenta Jesús de que intentaban venir a tomarle por la fuerza para hacerle Rey, huyó de nuevo al monte Él solo”, pero que Jesús no quería ser hecho un Rey meramente humano y social, sino que mediante su poder, alimentó al pueblo y a la vez iluminó la fe de los discípulos al llevarlos pedagógicamente hacia lo que sería la institución de la Eucaristía[2].

Mencionó a continuación Mons. Sarlinga que tal vez hoy no necesitamos esos «grandes signos visibles», porque los tenemos por la fe, aunque la nuestra tiene que ser fortalecida siempre por el Señor. “Necesitamos sí, de signos concretos de realización de lo que creemos por la fe, de lo que esperamos por la esperanza, de un Amor concreto y de una «nueva imaginación de la caridad», como nos pidió Juan Pablo II en «Novo Millenio ineunte», y esa nueva imaginación pasará, creo por un nuevo modo de compartir, por una economía de comunión, por un humanismo teo-céntrico, trascendente, cristiano, como nos lo ha expresado Benedicto XVI, por un verdadero desarrollo integral, en especial de aquellos que tienen potencialidades pero que, tal vez, por falta de posibilidades, o por el egoísmo enquistado como pecado estructural, no pueden desplegarlas en bien de la comunidad”. La realización de estos ideales, reflexionó, “también constituye como una reviviscencia de la multiplicación de los panes y de los peces”.

Luego de estas reflexiones, dijo el Obispo que la encíclica «Caritas in veritate» del Papa Benedicto XVI –de la cual ya había ofrecido una primera semblanza, que fuera publicada en el infodiócesis de Zárate-Campana, en Aica y en otros medios, merecía ser llamada «la encíclica de la multiplicación de los panes y de los peces», y dijo que ofrecía a los medios locales una gacetilla con una semblanza más breve que la publicada anteriormente, con una referencia especial al «humanismo cristiano vivificado por la caridad y guiado por la verdad» del que habla el Papa, y que todos nosotros tenemos que ponernos a construir, o a proseguir su construcción, c0m0 instrumento de la civilización del Amor y de la Paz (término usado por primera vez por S.S. Pablo VI en 1975).

A continuación, Mons. Sarlinga dijo que el 4 de agosto será celebrada la misa en honor del Santo Cura de Ars, con el tríptico de Aparecida junto al altar de la catedral (en la versión pictórica de la Prelatura de Humahuaca), para recordar que la misión esencial de la Iglesia es evangelizar, y dentro de esta misión se encuentra y encuadra la promoción humana integral, una urgencia para nuestro tiempo. Recordó también que la diócesis se encuentra desde hace tres años «en estado de misión» en las distintas parroquias, pero que el lanzamiento que se hizo con oportunidad de las Fiestas Patronales (el 9 de mayo ppdo.) tiene que entroncarnos, dentro de la comunión de la Iglesia, en la Misión Continental a la que fuimos llamados en Aparecida.

A continuación ofreció la gacetilla de prensa con una visión de la «Caritas in veritate» desde el humanismo cristiano y desde el compartir

“La publicación de la esperada encíclica social de S.S. Benedicto XVI, «Caritas in Veritate» representa un acontecimiento, y diría más, un hito en la reflexión ético-moral, antropológica y social, para los católicos, pero también para todos los hombres y mujeres de buena voluntad que guardan en su corazón la esperanza de una vida mejor para la humanidad. La encíclica es particularmente bienvenida en la situación actual, con sus luces y sombras, con su problemática, sus ansias y sus esperanzas, y en especial en el estado de crisis en los distintos niveles por los que el mundo está atravesando.

El papa Benedicto XVI inicia su encíclica diciendo: “La Caridad en la verdad es la principal fuerza impulsora del autentico desarrollo de cada persona y de toda la humanidad. Tiene su origen en Dios, Amor eterno y Verdad absoluta. La caridad es la vía maestra de la doctrina social de la Iglesia, ella da verdadera sustancia a la relación con Dios y con el prójimo. No sólo es el principio de las micro-relaciones, como en las amistades, la familia, el pequeño grupo, sino también de las macro-relaciones, como son las relaciones sociales económicas y políticas”. Desde el comienzo traza, pues, las líneas de aquél que llama «auténtico desarrollo de cada persona y de toda la humanidad».

La mayor parte de las veces el tema que resume y constituye como la clave de bóveda de la interpretación del texto se halla en la conclusión. El papa Benedicto XVI afirma como conclusión de su encíclica, «Caritas in veritate»: “(…) la fuerza más poderosa al servicio del desarrollo es el humanismo cristiano que vivifique la caridad y que se deje guiar por la verdad, acogiendo una y otra como un don permanente de Dios”. Con esta frase, el Papa sintetiza y resume toda su encíclica de un gran contenido teológico, social, económico, político, laboral, iluminando al desarrollo y progreso humano actual, mediante reflexiones y respuestas a situaciones concretas. El humanismo al que se refiere, profundamente teo-céntrico, pero al mismo tiempo, en y desde Dios, centrado también en el ser humano, en tanto que éste necesita de la verdad y de la caridad, ambas dos fuerzas, o virtudes, divinas, y consideradas «mayores» al servicio del desarrollo. Por eso, afirma el Papa, el humanismo auténtico no puede excluir a Dios, porque se transformaría en un humanismo «inhumano», una contradicción en sus propios términos.

Partiendo de esta idea, el mismo concepto de humanismo cristiano que va adelante durante el desarrollo de la encíclica resume los grandes temas de la providencia de Dios Padre, la salvación del mundo por medio de su Hijo unigénito, Jesucristo, y la caridad en la verdad, es decir, el amor fraterno o fraternidad humana, como ley fundamental del Cristianismo, para el progreso y desarrollo integral del ser humano y de la humanidad. A partir de estas realidades, encuentra el Papa en la doctrina social de la Iglesia las respuestas a los temas del hambre, miseria, pobreza, guerras, violencia, injusticia, desigualdad, analfabetismo y enfermedades endémicas que padece y sufre.

La relación estrecha, estrechísima, con toda la doctrina social católica, y especialmente con la Populorum Progressio (1969) de S.S. Pablo VI (junto con enseñanzas de Juan XXIII y Juan Pablo II, principalmente), se centra en el concepto clave de «desarrollo humano integral», de justicia distributiva y de justicia social, desembocando en la solución, a través de la virtud de la solidaridad, de los desequilibrios entre países ricos y países en vías de desarrollo.

Muy importante en la encíclica es la valorización de la experiencia del «don», es decir, de lo donado, del sentido de la «gratuidad», que eleva al ser humano a su dimensión integral, incluida también su dimensión económico-social. De esa dimensión trascendente parte el Papa para realizar su análisis acerca de una visión de la economía de mercado que garantice la prioridad de la persona y del trabajador, y que pueda ser enriquecida por los decisivos aportes de una «economía de comunión». En este contexto, analiza las aportaciones positivas del ámbito cooperativo, del «non profit», de la finanza ética, la superación de la tecnocracia (que no significa, por supuesto, menosprecio de los avances tecnológicos) todos los cuales apuntan a ir más allá de la mera lógica del provecho o ganancia por sí mismos, o de un concepto de progreso sin consideración de lo ético, o, más aún, de lo ético-moral.

Al mismo tiempo, esa visión de la economía y de la sociedad permite superar la contraposición «Estado-Mercado», considerada anacrónica, así como lleva a asegurar para aquélla la guía indispensable de la ética cristiana, para la cual, la centralidad de la cuestión antropológica (con el derecho a la vida como pilar). Dígase lo mismo de la cuestión de la globalización vista como necesitada también de guía y de reglas, para lo cual augura el Papa una revitalización de las organizaciones internacionales, las cuales deben estar en condiciones de hacer frente a las emergencias humanitarias. No menor es la relevancia que en la encíclica tienen las temáticas ambientales y energéticas, que deben también ser asumidas y enfrentadas con estilos nuevos de vida, en el que entren la sobriedad y el saber compartir


[1] 1ª Lectura del domingo XVII (2 Rs 4, 42-44).
[2] Cf SANTO TOMÁS DE AQUINO, Summa Theologica, II-II, q. 177, a.1.




Nuestro Obispo Mons. Oscar Sarlinga celebrará la misa en la iglesia catedral el día 4 de agosto, de particular importancia por tratarse de la festividad del santo Cura de Ars, a quien el Papa Benedicto XVI ha puesto como modelo de todos los sacerdotes, con motivo de este Año Sacerdotal, que fuera inaugurado el día 19 de junio, en la Solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús.


En la diócesis de Zárate-Campana, como lo hiciera el Santo Padre en Roma, fue inaugurado el Año Sacerdotal, como hemos dicho, el 19 de junio. Con oportunidad del día del "Cura de Ars", patrono de los curas párrocos (y al cual Benedicto XVI proclamará durante este año patrono de todos los sacerdotes) el Obispo ha querido manifestar la dimensión evangelizadora y misionera del ministerio sacerdotal, en la línea de la Misión Continental que ha pedido la Vta. Conferencia de Obispos Latinoamericanos y del Caribe, que tuvo lugar en Aparecida (Brasil), con el lema: "Discípulos y misioneros para que nuestros pueblos, en Él, tengan vida".

13 julio 2009

CON ALEGRÍA RECIBIMOS LA ENCÍCLICA SOCIAL DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI

Con motivo de la nueva encíclica social de S.S. Benedicto XVI, Mons. Oscar Sarlinga nos invita a reflexionar sobre la misma a través de esta edición especial:




..........«CARITAS IN VERITATE»..........

El Santo Padre nos recuerda algo que como diócesis hemos reflexionado en distintos momentos, y que también hemos consignado con nuestro «Plan Pastoral»: “(…) hay también una urgente necesidad moral de una renovada solidaridad”(1).

Conforme a cómo podamos implementar su estudio en los Decanatos, la Delegación de Catequesis, la Delegación de Pastoral Social, el Grupo de Justicia y Paz, las Escuelas, Colegios, Universidades, y en las distintas asociaciones intermedias, es recomendable que pongamos todo nuestra imaginación y esfuerzo para que este mensaje, que marca un hito en la reflexión humana, social, antropológica y espiritual, llegue a la mayor cantidad posible de personas, y que se procure poner en práctica su enseñaza con todos los medios posibles, incluso los medios de comunicación, razón para lo cual comenzaremos con su presentación en las radios del Obispado y en distintos canales de TV que se encuentran en la jurisdicción de la diócesis y que han ofrecido un espacio para comentarla.



LA ENCÍCLICA

La encíclica Caritas in veritate fechada el día 29 de junio, solemnidad de San Pedro y San Pablo, está en continuidad con todo el cuerpo de la doctrina social anterior, especialmente del Papa Pablo VI y de Juan Pablo II. De ahí que recuerde los grandes principios del bien común, de la solidaridad, de la subsidiariedad y del desarrollo de todo el hombre y de todos los hombres. Pero, a la vez, supone un avance al bordar cuestiones nuevas en la situación actual, en especial a la luz de un pensamiento que expresa en la conclusión: Benedicto XVI reclama la necesidad de Dios en la vida pública, porque “sin Dios el hombre no sabe dónde ir ni tampoco logra entender quién es”. “El humanismo que excluye a Dios es un humanismo inhumano”. Sobre la idea recogida en el título del documento, ‘Caritas in veritate’, el Santo Padre explica que “se puede reconocer a la caridad como expresión auténtica de humanidad y como elemento de importancia fundamental en las relaciones humanas, también las de carácter público. Sólo en la verdad resplandece la caridad y puede ser vivida auténticamente. La verdad es luz que da sentido y valor a la caridad”.



TRAZOS FUNDAMENTALES

De hecho y de derecho, sólo con la caridad, iluminada por la luz de la razón y de la fe, es posible conseguir objetivos de desarrollo con un carácter más humano y humanizador(2). Benedicto XVI concluye recordando que la clave de un verdadero progreso está en el humanismo cristiano: “Por tanto, la fuerza más poderosa al servicio del desarrollo es un humanismo cristiano, que vivifique la caridad y que se deje guiar por la verdad, acogiendo una y otra como un don permanente de Dios. La disponibilidad para con Dios provoca la disponibilidad para con los hermanos y una vida entendida como una tarea solidaria y gozosa. Al contrario, la cerrazón ideológica a Dios y el indiferentismo ateo, que olvida al Creador y corre el peligro de olvidar también los valores humanos, se presentan hoy como uno de los mayores obstáculos para el desarrollo”.

La encíclica social, tan esperada, tiene una extensión de 64 páginas en su versión española y está distribuida en seis capítulos: ‘El mensaje de la Populorum progressio’, ’El desarrollo humano en nuestro tiempo’, ’Fraternidad, desarrollo económico y sociedad civil’, ’Desarrollo de los pueblos, derechos y deberes, ambiente’, ’La colaboración de la familia humana’, y ‘El desarrollo de los pueblos y la técnica’.

En ella, nuestro Papa analiza con claridad y rigor los nuevos problemas de nuestro mundo, especialmente la crisis económica y el tema de la globalización.

En el capítulo dedicado al desarrollo humano en nuestro tiempo, el Papa invoca una nueva del humanismo cristiano frente a algunas distorsiones: una actitud financiera en buena parte especulativa; el fenómeno de las migraciones frecuentemente provocado y no gestionado adecuadamente; la explotación sin reglas de los recursos de la tierra. Trata la cuestión compleja de la globalización o interdependencia planetaria, que no es sólo un tema económico, sino también cultural, en el que los hombres deben ser protagonistas y no víctimas. En la globalización debemos actuar con criterios de caridad y verdad para construir la civilización del amor, orientada por la relacionalidad, comunión y participación.

Con aguda lógica y ágil pluma son tratados temáticamente la relación entre fraternidad, Estado y sociedad civil. Los derechos y deberes humanos: gobiernos y organismos internacionales no pueden olvidar “la objetividad e indisponibilidad de los derechos”. La economía tiene necesidad de la ética para su correcto funcionamiento. La importancia de la educación, la bioética y la paz de los pueblos. Frente al laicismo y al fundamentalismo, dos patologías de nuestro tiempo, el Papa defiende el valor de la religión y la contribución de los cristianos desde su fe al bien común.

La Encíclica, continuó, "profundiza la reflexión eclesial sobre cuestiones sociales de gran interés para la humanidad de nuestro siglo, teniendo en cuenta, de modo especial, lo que escribió Pablo VI en 1967 en la "Populorum progressio". la memoria del gran Pontífice Pablo VI, retomando sus enseñanzas sobre el desarrollo humano integral y siguiendo la ruta que han trazado, para actualizarlas en nuestros días. Este proceso de actualización comenzó con la Encíclica Sollicitudo rei socialis, con la que el Siervo de Dios Juan Pablo II quiso conmemorar la publicación de la Populorum progressio con ocasión de su vigésimo aniversario. Hasta entonces, una conmemoración similar fue dedicada sólo a la Rerum novarum. Pasados otros veinte años más, manifiesto mi convicción de que la Populorum progressio merece ser considerada como «la Rerum novarum de la época contemporánea», que ilumina el camino de la humanidad en vías de unificación.(3)



ANTE LA CRISIS GLOBAL

El Papa manifiesta su preocupación por “la complejidad y gravedad de la situación económica actual”, pero considera que “hemos de asumir con realismo, confianza y esperanza las nuevas responsabilidades que nos reclama la situación de un mundo que necesita una profunda renovación cultural y el redescubrimiento de valores de fondo sobre los cuales construir un futuro mejor”. El desarrollo, el bienestar social, y la solución adecuada de los graves problemas socioeconómicos que afligen a la humanidad, necesitan de la verdad: “Sin verdad, sin confianza y amor por lo verdadero, no hay conciencia y responsabilidad social, y la actuación social se deja a merced de intereses privados y de lógicas de poder, con efectos disgregadores sobre la sociedad, tanto más en una sociedad en vías de globalización, en momentos difíciles como los actuales”, explica el Papa.

Sobre la aportación de la Iglesia ante estos momentos difíciles, apunta que ésta “no tiene soluciones técnicas que ofrecer y no pretende de ninguna manera mezclarse en la política de los Estados”. No obstante, tiene una misión de verdad que cumplir en todo tiempo y circunstancia en favor de una sociedad a medida del hombre, de su dignidad y de su vocación.Santo Padre explicó que el documento pone de relieve que "la caridad en la verdad es la principal fuerza impulsora del auténtico desarrollo de la persona y de la humanidad. (...) Solo con la caridad, iluminada por la razón y por la fe, es posible alcanzar objetivos de desarrollo dotados de valor humano". El amor en la verdad —caritas in veritate— es un gran desafío para la Iglesia en un mundo en progresiva y expansiva globalización. El riesgo de nuestro tiempo es que la interdependencia de hecho entre los hombres y los pueblos no se corresponda con la interacción ética de la conciencia y el intelecto, de la que pueda resultar un desarrollo realmente humano.

Benedicto XVI subrayó que "Caritas in veritate" "no desea ofrecer soluciones técnicas a los grandes problemas sociales del mundo actual (...), pero recuerda los grandes principios indispensables para construir el desarrollo humano en los próximos años, entre los que destaca, en primer lugar, la atención a la vida del hombre, núcleo de todo progreso auténtico; el respeto del derecho a la libertad religiosa; (...) el rechazo de una visión prometeica del ser humano, que lo considere artífice absoluto del propio destino". La apertura a la vida está en el centro del verdadero desarrollo.(4)

"Son necesarios -continuó- hombres rectos tanto en la política como en la economía, que estén sinceramente atentos al bien común". Refiriéndose en concreto a "las emergencias mundiales", el Papa dijo que "es urgente llamar la atención de la opinión pública sobre el drama del hambre y de la seguridad alimenticia", que "hay que afrontar con decisión, eliminando las causas estructurales que lo provocan y promoviendo el desarrollo agrícola de los países más pobres".

El Santo Padre señaló que "la economía tiene necesidad de la ética para su correcto funcionamiento; de recuperar la contribución importante del principio de gratuidad y de la "lógica del don" en la economía de mercado, donde la regla no puede ser solo el provecho. Pero esto es posible únicamente gracias al compromiso de todos, economistas y políticos, productores y consumidores y presupone una formación de las conciencias que refuerce los criterios morales en la elaboración de los proyectos políticos y económicos". "Es necesario -añadió- un estilo de vida distinto por parte de toda la humanidad, en el que los deberes de cada uno con respecto al ambiente se entrelacen con los de la persona considerada en sí misma y en relación con los demás". Frente a "los problemas enormes y profundos del mundo actual -dijo- es necesaria una autoridad política mundial regulada por el derecho, que respete los principios de subsidiariedad y solidaridad y se oriente firmemente a la realización del bien común, respetando las grandes tradiciones morales y religiosas de la humanidad".

El Papa pidió a los fieles que rezaran para que "esta Encíclica ayude a la humanidad a sentirse una única familia comprometida en realizar un mundo de justicia y de paz". Asimismo invitó a rezar "por los jefes de Estado y de Gobierno del G-8, que se encuentran en estos días en L'Aquila, para que en esta importante cumbre mundial se tomen decisiones y salgan orientaciones útiles al verdadero progreso de todos los pueblos, especialmente de los más pobres".





LA ACTIVIDAD ECONÓMICA Y EL DESARROLLO

Sobre las relaciones laborales el Papa subraya la importancia del buen funcionamiento de los sindicatos y recuerda que “la falta de respeto de los derechos humanos de los trabajadores es provocada a veces por grandes empresas multinacionales y también por grupos de producción local”. Subraya que la obtención de beneficios no debe ser el fin último de la empresa: “La ganancia es útil si, como medio, se orienta a un fin que le dé un sentido, tanto en el modo de adquirirla como de utilizarla. El objetivo exclusivo del beneficio, cuando es obtenido mal y sin el bien común como fin último, corre el riesgo de destruir riqueza y crear pobreza”. “La gestión de la empresa no puede tener en cuenta únicamente el interés de sus propietarios, sino también el de todos los otros sujetos que contribuyen a la vida de la empresa: trabajadores, clientes, proveedores de los diversos elementos de producción, la comunidad de referencia”, explica.

La Iglesia sostiene siempre que la actividad económica no debe considerarse antisocial. Por eso -recuerda el Papa-, el mercado no es ni debe convertirse en el ámbito donde el más fuerte avasalle al más débil. En efecto, la economía y las finanzas, al ser instrumentos, pueden ser mal utilizados cuando quien los gestiona tiene sólo referencias egoístas. De esta forma, se puede llegar a transformar medios de por sí buenos en perniciosos”, afirma. Y explica que la doctrina social de la Iglesia sostiene sin embargo que se pueden vivir relaciones auténticamente humanas, de amistad y de sociabilidad, de solidaridad y de reciprocidad, también dentro de la actividad económica y no solamente fuera o “después” de ella.

Hace referencia también a la necesidad de reducir las profundas desigualdades: “En las zonas más pobres, algunos grupos gozan de un tipo de superdesarrollo derrochador y consumista, que contrasta de modo inaceptable con situaciones persistentes de miseria deshumanizadora”. “Hay también una urgente necesidad moral de una renovada solidaridad, especialmente en las relaciones entre países en vías de desarrollo y países altamente industrializados”. El Papa hace una llamada a que los países tecnológicamente más avanzados reduzcan su gasto energético para que se dé “una redistribución planetaria de los recursos energéticos, de manera que también los países que no tienen recursos energéticos puedan acceder a ellos”. Recuerda que “no podemos dejar la creación empobrecida en sus recursos a las nuevas generaciones”.

Pero recuerda que el desarrollo debe tener un alcance mucho más amplio que el meramente económico: “No basta progresar sólo desde el punto de vista económico y tecnológico. El desarrollo necesita ser ante todo auténtico e integral. El salir del atraso económico, algo en sí mismo positivo, no soluciona la problemática compleja de la promoción del hombre, ni en los países protagonistas de estos adelantos, ni en los países económicamente ya desarrollados, ni en los que todavía son pobres”.




EL RESPETO A LA VIDA, BASE DEL AUTÉNTICO DESARROLLO

Benedicto XVI recuerda que la apertura a la vida está en el centro del verdadero desarrollo, ya que “la acogida de la vida forja las energías morales y capacita para la ayuda recíproca”. “Uno de los aspectos más destacados del desarrollo actual es la importancia del tema del respeto a la vida, que en modo alguno puede separarse de las cuestiones relacionadas con el desarrollo de los pueblos”.
Los países más desarrollados están difundiendo “una mentalidad antinatalista, que muchas veces se trata de transmitir también a otros estados como si fuera un progreso cultural”. Sin embargo, el Santo Padre desmonta el mito de la superpoblación como obstáculo para el progreso y recuerda a apertura moralmente responsable a la vida es una riqueza social y económica, ya que grandes naciones han podido salir de la miseria gracias también al gran número y a la capacidad de sus habitantes: “No es correcto considerar el aumento de población como la primera causa del subdesarrollo, incluso desde el punto de vista económico: baste pensar, por un lado, en la notable disminución de la mortalidad infantil y al aumento de la edad media que se produce en los países económicamente desarrollados y, por otra, en los signos de crisis que se perciben en la sociedades en las que se constata una preocupante disminución de la natalidad”.



LA LIBERTAD RELIGIOSA

También apunta el Papa a “la negación del derecho a la libertad religiosa”, como obstáculo al desarrollo. “La violencia frena el desarrollo auténtico e impide la evolución de los pueblos hacia un mayor bienestar socioeconómico y espiritual”, argumenta.



LA COLABORACIÓN DE LA FAMILIA HUMANA

En el capítulo sobre ‘La colaboración de la familia humana’, para una verdadera solidaridad internacional, el Papa llama a fomentar un mayor acceso a la educación, “no sólo a la instrucción o a la formación para el trabajo, que son dos causas importantes para el desarrollo, sino a la formación completa de la persona”.

Al abordar ‘El desarrollo de los pueblos y la técnica’, recuerda que ésta “se inserta en el mandato de cultivar y custodiar la tierra”. “Cuando predomina la absolutización de la técnica se produce una confusión entre los fines y los medios, el empresario considera como único criterio de acción el máximo beneficio en la producción; el político, la consolidación del poder; el científico, el resultado de sus descubrimientos. Así, bajo esa red de relaciones económicas, financieras y políticas persisten frecuentemente incomprensiones, malestar e injusticia; los flujos de conocimientos técnicos aumentan, pero en beneficio de sus propietarios“, y no de la población. El principio de subsidiaridad debe mantenerse íntimamente unido al principio de la solidaridad y viceversa, porque así como la subsidiaridad sin la solidaridad desemboca en el particularismo social, también es cierto que la solidaridad sin la subsidiaridad acabaría en el asistencialismo que humilla al necesitado.(5)



(1) BENEDICTO XVI, Enc. Caritas in veritate, 49.
(2) Cf BENEDICTO XVI, Enc. Caritas in veritate, 9.
(3) BENEDICTO XVI, Enc. Caritas in veritate, 8.
(4) BENEDICTO XVI, Enc. Caritas in veritate, 28.
(5) BENEDICTO XVI, Enc. Caritas in veritate, 58.

02 julio 2009

EL REPRESENTANTE LEGAL Y EL PROYECTO EDUCATIVO EN LOS COLEGIOS DEL OBISPADO

Dentro del contexto del PLAN PASTORAL DIOCESANO, el Obispado ha pedido a los representantes legales que pongan en valor el Proyecto Educativo Institucional, con que debe contar toda escuela y todo colegio dependiente del Obispado de Zárate-Campana, para lo cual recuerda algunos PUNTOS RESALTANTES del ESTATUTO DEL REPRESENTANTE LEGAL vigente en la diócesis (el texto completo lo incluímos al final de ésta noticia):

1. Cada comunidad educativa incluirá en el proceso de elaboración de su proyecto institucional, la adaptación de las propuestas a su realidad sociocultural, en el marco del respeto de su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros. Es función del Representante legal respetar y hacer respetar el Ideario y el Proyecto Educativo Institucional.

2. El Ideario es el conjunto de principios que debe orientar nuestra vida y nuestro quehacer educativo, a la hora de elaborar proyectos, establecer prioridades, fijar metas y deducir los medios necesarios. Por lo mismo, contiene una determinada visión del hombre, del mundo, de lo religioso, de la educación, que será nuestro mareo de referencia.

3. Por ello, el Representante legal reconocerá que la Institución educativa (escuela o colegio) se apoya en estos tres pilares: Evangelización - Excelencia Pedagógica - Sentido Empresarial Cristiano, y trabajará denodadamente para que toda la comunidad educativa tenga una adhesión no meramente funcional, de empleado- empleador; maestro – alumno; padres – colegio, sino una real adhesión a la Institución a la cual se la ama y la que ayuda a todos a ser más personas, de conformidad con la doctrina de la Iglesia católica y las leyes vigentes. El Representante legal ha de testimoniar una sincera y real adhesión a los principios doctrinales de la Iglesia; una actitud de comunión con la entidad propietaria de la Institución y con la jerarquía esclesiática.




Decr. dioc. 03/08

PROMULGACIÓN DEL ESTATUTO
DEL «REPRESENTANTE LEGAL»
DE LAS ESCUELAS Y COLEGIOS CATÓLICOS
PERTENECIENTES
AL
OBISPADO DE ZÁRATE-CAMPANA

VISTO:

La necesidad de dotar a las escuelas y colegios católicos dependientes del Obispado de Zárate-Campana de un estatuto del «Representante legal» (denominación conforme a las normas de DIEPREGEP), que actúe como norma y ley particular, de carácter estatutario y normativo respecto del contrato laboral con las personas físicas que, a tenor de derecho, sean designadas en dicha función.

Las reglas del «mandato» en el Código civil argentino, que se aplican de modo supletorio a las representaciones legales, y así lo es también en lo que respecta a este estatuto,

CONSIDERANDO

Que la Representación Legal debe ser ejercida de acuerdo con la normativa vigente, lo establecido en el estatuto diocesano, los decretos diocesanos aplicables, y los criterios y directivas del Obispado, expuestos normativamente por parte del Sr. Obispo por sí o por el organismo directamente concernido, a saber, la Junta Regional de Educación Católica (JuREC), así como por el «ideario» y el «proyecto institucional» del colegio, conforme a las leyes civiles y eclesiásticas vigentes,

Que el ideario del colegio ha de contener los contenidos católicos y el reconocimiento de las normas canónicas, provenientes todos del reconocimiento jurídico constitucional a todos los habitantes a “profesar libremente su culto” (art.14 de la Constitución Nacional), principio desarrollado y explicitado por las normas de los tratados con jerarquía constitucional, que garantizan y explicitan los derechos de la libertad religiosa (1), entre los cuales el Acuerdo de la República Argentina con la Santa Sede,


Que el artículo I del Acuerdo (2), reconoce y garantiza la jurisdicción de la Iglesia en el ámbito propio de su competencia y ha devenido particularmente consistente a partir de algunas decisiones de la Corte Suprema de Justicia (3),

Que el Código Civil Argentino, al tratar de las personas jurídicas o de existencia ideal, las clasifica en personas jurídicas públicas y privadas. Entre las primeras, además del Estado en sus diversos niveles (nacional, provincial, municipal y sus organismos autárquicos), menciona a la Iglesia Católica (art.33).

POR LAS PRESENTES LETRAS

Sancionamos con fuerza de ley en la diócesis de Zárate-Campana el siguiente «Estatuto del Representante legal de las escuelas y colegios dependientes del Obispado de Zárate-Campana», válido a partir de la fecha del presente decreto.

Dado en la ciudad de Campana, nuestra Sede episcopal, a 10 días del mes de enero del Año del Señor 2008




+Oscar D. Sarlinga


P. Joaquín Ocampo Álvarez, Canciller
Por mandato de Su Excelencia Reverendísima








ESTATUTO del «REPRESENTANTE LEGAL» de las ESCUELAS y COLEGIOS PERTENECIENTES al OBISPADO de ZÁRATE-CAMPANA


I
NATURALEZA Y FUNCIÓN del REPRESENTANTE LEGAL Y SU MARCO JURÍCICO E INSTITUCIONAL

1. El Representante Legal es la autoridad que asume la representación de la Iglesia (Obispado) ante los Organismos estatales, personal del establecimiento, alumnos y familias, actuando en nombre de la entidad propietaria del servicio educativo, bajo su mandato y conforme a éste, y haciéndose responsable del funcionamiento integral del mismo teniendo en cuenta su Ideario y sus Objetivos.

2. La función del Representante legal de una escuela o colegio dependiente del Obispado está regida por la normativa del Código Civil Argentino, en el Libro Segundo «De los Derechos Personales en las relaciones civiles», Sección Tercera: «De las obligaciones que nacen de los contratos», Título IX: «Del mandato» (Artículo 1869- Artículo 1985), las cuales normas se aplican supletoriamente respecto de este estatuto. El mandato del Representante Legal será registrado, con las formalidades del caso, ante las autoridades nacionales, provinciales o municipales que correspondan, y ante los organismos pertinentes de la Iglesia Católica (JuREC –Junta Regional de Educación católica, Consejo de Educación Católica de la Provincia de Buenos Aires –CEC-).

3. La función de la Representación Legal en la Diócesis de Zárate-Campana (persona ésta jurídica civil de carácter público) es considerada en toda su normativa correspondiente y al mismo tiempo como un servicio eclesial, conforme al «mandato» recibido por el Obispo diocesano, que representa a la persona jurídica «Obispado» (4). En este sentido, las normas del Derecho canónico de la Iglesia también deben ser respetadas y cumplidas por el Representante legal, tanto más debido a la recepción de aquéllas en el sistema jurídico argentino. Este estatuto asume lo dispuesto en el artículo I del Acuerdo entre la República Argentina y la Santa Sede (5), el cual reconoce y garantiza la jurisdicción de la Iglesia en el ámbito propio de su competencia (con lo cual reconoce y garantiza, en su ámbito, al derecho canónico) (6), reconocimiento que implica la más plena referencia al ordenamiento jurídico canónico para regir los bienes de la Iglesia destinados a la consecución de sus fines.

4. La Representación Legal será ejercida de acuerdo con la normativa vigente según consta ut supra, lo establecido en este estatuto, y con los criterios y directivas del propio Obispado, expuestos por el propio Sr. Obispo en tanto titular de la entidad propietaria, o bien expuestos por un vicario competente o por intermedio de la JuREC (Junta Regional de Educación Católica). Dicha Representación legal debe ejercerse en el marco antedicho y también conforme al Ideario del Colegio o Escuela dependiente del Obispado.

5. Conforme a lo antedicho, el Representante legal debe aplicar de modo específico como Ley diocesana vigente para todas las personas jurídicas sujetas al Obispado (y por consiguiente, las escuelas y colegios), el Decr.Dioc. Nº 063/06: (DECRETO GENERAL SOBRE LOS ACTOS QUE EXCEDEN EL FIN Y EL MODO DE LA ADMINISTRACIÓN ORDINARIA) y el Decr.Dioc. Nº 031/07: (LÍNEAS NORMATIVAS Y PASTORALES DE PROCEDIMIENTO EN CASO DE DENUNCIA POR ABUSO SEXUAL DE MENORES, EN LA DIÓCESIS DE ZÁRATE CAMPANA)

II
EL REPRESENTANTE LEGAL Y EL PROYECTO EDUCATIVO INSTITUCIONAL

1. Cada comunidad educativa incluirá en el proceso de elaboración de su proyecto institucional, la adaptación de las propuestas a su realidad sociocultural, en el marco del respeto de su ideario institucional y a las convicciones de sus miembros. Es función del Representante legal respetar y hacer respetar el Ideario y el Proyecto Educativo Institucional.

2. El Ideario es el conjunto de principios que debe orientar nuestra vida y nuestro quehacer educativo, a la hora de elaborar proyectos, establecer prioridades, fijar metas y deducir los medios necesarios. Por lo mismo, contiene una determinada visión del hombre, del mundo, de lo religioso, de la educación, que será nuestro mareo de referencia.

3. Por ello, el Representante legal reconocerá que la Institución educativa (escuela o colegio) se apoya en estos tres pilares: Evangelización - Excelencia Pedagógica - Sentido Empresarial Cristiano, y trabajará denodadamente para que toda la comunidad educativa tenga una adhesión no meramente funcional, de empleado- empleador; maestro – alumno; padres – colegio, sino una real adhesión a la Institución a la cual se la ama y la que ayuda a todos a ser más personas, de conformidad con la doctrina de la Iglesia católica y las leyes vigentes. El Representante legal ha de testimoniar una sincera y real adhesión a los principios doctrinales de la Iglesia; una actitud de comunión con la entidad propietaria de la Institución y con la jerarquía esclesiática.


III
DESIGNACIÓN DEL REPRESENTANTE LEGAL Y MARCO LEGAL LABORAL

La designación de los Representantes Legales para las escuelas diocesanas y parroquiales es hecha por el Sr. Obispo.

1. El ejercicio de la Representación Legal exige, a nivel personal:

Conocimiento y aceptación de las leyes en vigencia que son aplicables a la Representación legal.
Un claro testimonio de vida cristiana
Firme convicción de los principios doctrinales de la Iglesia.
Conocimiento acabado de los documentos esclesiales referidos a la educación.
Nivel cultural que facilite el diálogo académico en la Institución.
Cabal conocimiento de la dinámica interna de un servicio educativo que le permita designar con acierto a sus agentes y acompañarlos en sus tareas.
Condiciones personales para integrar e integrarse en la comunidad educativa y una constante disposición al diálogo.
Conocimiento de la legislación que atañe a la actividad y de los instrumentos legales y administrativos relacionados con el funcionamiento de la institución.


2. El Sr. Obispo designará dos Representantes Legales para cada servicio educativo. Cada persona no podrá ser designada para ejercer la Representación Legal de más de dos servicios excepto que se trate de un complejo educativo que atienda más de dos niveles de enseñanza o que causas de fuerza mayor así lo requieran.

Los Representantes Legales, como «mandatarios» del Obispo, serán designados por el término de tres años. De no mediar revocación explícita del mandato podrán continuar en el ejercicio de sus funciones durante tres años más.

En cualquier momento, su mandato podrá ser revocado conforme a las normas del Código Civil.

Los Representantes Legales percibirán una retribución por su trabajo efectivo. Esa retribución será fijada teniendo en cuenta la dedicación del mandatario y las posibilidades económicas de la Institución.

IV
FACULTADES Y OBLIGACIONES DEL REPRESENTANTE LEGAL

1. El representante legal es Administrador de bienes «eclesiásticos», por consiguiente pertenecientes a la Iglesia como institución, y de ninguna manera a sí mismo como dueño o propietario.

2. Toda persona jurídica pública de la Iglesia Católica ha de tener un administrador de sus bienes. El «Representante legal» de las escuelas católicas pertenecientes al Obispado tiene, en su función administrativa, todos los deberes que el Derecho Canónico prescribe para «el administrador de los bienes eclesiásticos», a saber:

“Canon 1279
§ 1: La administración de los bienes eclesiásticos corresponde a quien de manera inmediata rige la persona a quien pertenecen esos bienes, si no determinan otra cosa el derecho particular, los estatutos o una costumbre legítima, y quedando a salvo el derecho del Ordinario a intervenir en caso de negligencia del administrador.
§ 2: Para la administración de los bienes de una persona jurídica pública que no tenga administradores propios por disposición del derecho, por escritura de fundación, o por sus estatutos, el Ordinario a quien está sujeta designará por un trienio a personas idóneas; este nombramiento es renovable.


3. El Representante legal tiene capacidades de administración «ordinaria» y no de administración extraordinaria, en el sentido del Derecho canónico. Por consiguiente, puede realizar válidamente los actos de administración ordinaria: mientras que para los actos de administración extraordinaria ha de pedir autorización escrita del Ordinario, conforme al canon 1281 § 1.

Además, de acuerdo con el canon 1285, sólo dentro de los límites de la administración ordinaria es lícito a los administradores hacer donaciones para fines de piedad o de caridad cristiana. Tales donaciones deben proceder de bienes muebles que no pertenezcan al patrimonio estable.

4. El Representante legal, conforme al canon 1288, no posee la capacidad de incoar un litigio en nombre de la persona jurídica que representa, ni contestar a la demanda en el fuero civil, sin haber obtenido licencia del Ordinario propio dado por escrito.

5. En cuanto a las otras funciones del Representante legal como administrador, este estatuto remite al canon 1284 del Derecho canónico.
El canon 1284 establece una lista indicativa de sus funciones: Canon 1284
1: Todos los administradores están obligados a cumplir su función con la diligencia de un buen padre de familia. § 2: Deben por tanto:
1º. vigilar para que los bienes encomendados a su cuidado no perezcan en modo alguno ni sufran daño, suscribiendo a tal fin, si fuese necesario, contratos de seguro;
2º. cuidar de que la propiedad de los bienes eclesiásticos se asegure por los modos civilmente válidos;
3º. observar las normas canónicas y civiles, las impuestas por el fundador o donante o por la legítima autoridad, y cuidar sobre todo de que no sobrevenga daño para la Iglesia por inobservancia de las leyes civiles,
4º. cobrar diligente y oportunamente las rentas y producto de los bienes, conservar de modo seguro los ya cobrados y emplearlos según el deseo del fundador o las normas legítimas;
5º. pagar puntualmente el interés debido por préstamo o hipoteca, y cuidar de que el capital prestado se devuelva a su tiempo;
6º. con el consentimiento del Ordinario, aplicar a los fines de la persona jurídica del dinero que sobre del pago de los gastos y que pueda ser invertido productivamente;
7º. llevar con diligencia los libros de entradas y salidas;
8º. hacer cuentas de la administración al final de cada año;
9º. ordenar debidamente y guardar en un archivo conveniente y apto los documentos e instrumentos en los que se fundan los derechos de la Iglesia o del instituto sobre los bienes; y, donde pueda hacerse fácilmente, depositar copias auténticas de los mismos en el archivo de la curia. Naturalmente la lista no es exhaustiva, pues a estas funciones se deberán añadir todas aquellas que se deriven de la administración ordinaria.

6. También se ha de considerar función del Representante legal como administrador la petición de la autorización del Ordinario para realizar los actos de administración extraordinaria que sean necesarios para el cumplimiento de los fines de la persona jurídica. Es decir, será obligación suya el poner los medios adecuados para el cumplimiento de los fines de la persona jurídica, aunque él no esté autorizado por el derecho: en estos casos, su obligación se concreta en la petición de la preceptiva autorización, pues desde luego no actuaría con la diligencia de un padre de familia si permite que se perjudique el patrimonio de la persona jurídica por su negligencia a la hora de pedir esta autorización.

7. El Representante legal debe hacer confeccionar un presupuesto anual, conforme al § 3 del canon 1284, que establece que los administradores hagan cada año presupuesto de las entradas y salidas. Lo debe presentar al Ordinario diocesano. También tiene obligación de presentar la rendición anual de cuentas al Ordinario, conforme al canon 1287 § 1, que reza: “Quedando reprobada la costumbre contraria, los administradores, tanto clérigos como laicos, de cualesquiera bienes eclesiásticos que no están legítimamente exentos de la potestad de régimen del Obispo diocesano, deben rendir cuentas cada año al Ordinario del lugar, que encargará de su revisión al consejo de asuntos económicos”. El estado de las cuentas bancarias ha de ser presentado trimestralmente al Ordinario de lugar (Obispo o vicario competente).

8. El Representante legal solicitará el reconocimiento de la Institución y de los cursos y/o secciones que se creen, previa conformidad del Ordinario de lugar, siendo inválida la creación de cualquier nuevo curso o sección sin la autorización expresa del Obispo o del vicario competente al área de educación. Del mismo modo procederá en el caso de cierre de cursos y/o secciones o del establecimiento. En ambos casos comunicará estas situaciones a la Ju.R.E.C. y por su intermedio al C.E.C. (Consejo de Educación católica).

9. El Representante legal nombrará al personal directivo y administrativo previa conformidad dada por el Sr. Obispo o el vicario competente en materia de educación. Asimismo, designará al personal docente, catequístico, auxiliar administrativo y de maestranza previa consulta con los directivos o los superiores del área según corresponda.

10. Respecto de la responsabilidad laboral, el Representante legal debe efectuar consultas y solicitar los permisos debidos ante la posibilidad de un despido o la existencia de juicios. Pondrá especial cuidado en la selección del personal a designar, debiendo éste último identificarse con el Ideario de la Institución a la que se incorporará .

11. El Representante legal evitará actuar con arbitraria discrecionalidad en los casos de remoción del personal. Consultará a la entidad propietaria y a los directivos del nivel cuando se tratare de personal docente. Hará observar el cumplimiento de las obligaciones laborales propias de cada cargo. De ser necesario aplicará sanciones disciplinarias respetando las pautas legales vigentes.

12. El Representante legal procurará el cumplimiento del reglamento interno de la Institución. Donde éste no existiere será establecido. Cumplirá con la totalidad de las obligaciones laborales, salariales, previsionales, asistenciales y administrativas del empleador con respecto al personal del establecimiento, conforme a la normativa vigente sobre la materia. Contratará los seguros que correspondan (Responsabilidad Civil, seguro de vida obligatorio, riesgo de trabajo, accidentes de alumnos, etc.) conforme a la normativa civil, al Derecho canónico y a la normativa eclesiástica diocesana en esta materia. Llevará los cuadernos de antecedentes y/o legajos de actuación laboral. Respecto del personal docente realizará esta tarea juntamente con el personal directivo. Emitirá, en los plazos legales establecidos, las constancias laborales que le sean requeridas. Fijará las cuotas del servicio educativo de acuerdo a las normas vigentes. Otorgará becas y excepciones que contemplen situaciones particulares de alumnos. Cuidará los bienes afectados a la obra. Mantendrá el edificio y su equipamiento en las mejores condiciones posibles para su uso y funcionamiento. Proveerá el material requerido para el normal desenvolvimiento de las actividades. Ordenará personalmente y/o con auxiliares la administración y la correspondiente documentación técnico- contable de la Institución para lo cual se regirá por lo establecido en el Título II del Libro V del Código de Derecho Canónico (Cánones 1273- 1289). Rendirá cuenta de los aportes estatales recibidos de DIPREGEP. Asimismo cumplirá con los correspondientes a I.P.S , A.F.I.P y demás organismos estatales, siempre en tiempo y forma. Abonará los diversos impuestos, tasas y contribuciones que afecten a la institución y cumplirá las disposiciones administrativas emanadas de las autoridades civiles. Abonará en tiempo y forma los aportes establecidos para el C.E.C. (Consejo de Educación católica).

13. El Representante legal remitirá al Obispado el porcentaje establecido por la Junta Regional de Educación católica de lo mensual de lo recaudado en concepto de cuotas y matrículas pagadas por los alumnos. Quedan exentos de este aporte los colegios gratuitos. Como se ha dicho precedentemente, abonará puntualmente las cuotas establecidas por la JuREC y como así también las que pudiera establecer el Señor Obispo a través de la Administración diocesana. Ordenará personalmente y/o con auxiliares, la administración y la correspondiente documentación técnico–contable del Colegio, asumiendo la responsabilidad del manejo y rendición de la misma.

14. Mantendrá actualizado el archivo de toda la documentación de la Institución educativa. Mantendrá el edificio y mobiliario en las mejores condiciones posibles para su funcionamiento y proveerá el material requerido para el normal desenvolvimiento de las actividades escolares. Para concretar obras o proyectos de infraestructura, ampliación o reformas en el edificio de la escuela, informará de lo necesario a la Administración diocesana, en término y forma. Deberá solicitar la correspondiente autorización por escrito al Obispado, en caso de superar el monto que éste fija a través de su Administración. Idéntico proceder deberá regir para concretar operaciones de créditos o cualquier acción que pudiere comprometer recursos del Obispado.

15. El Representante legal, al hacerse cargo de sus funciones efectuará un inventario que deberá actualizar anualmente y al dejar sus funciones, y elevará copia del mismo a la entidad propietaria a través de la Ju.R.E.C. Al finalizar su gestión rendirá, al Sr. Obispo, cuentas de lo actuado, entregando una memoria, el balance y la actualización del inventario. Tomará conocimiento y asumirá las directivas emanadas de los organismos de supervisión estatal. Otorgará licencias según las reglamentaciones vigentes, consultando con los directivos, los casos que incumban al personal docente. Promoverá la presencia de las familias de los alumnos instrumentando los canales de participación en la estructura de la Institución. Mantendrá fluidas relaciones con el Cura Párroco y con el Obispo, incorporando la obra que realiza la escuela en la pastoral parroquial y diocesana, y en especial el Plan Pastoral diocesano. Asimismo, evaluará el desarrollo de toda la actividad del servicio educativo.

16. El Representante Legal tendrá en la JuREC su Organismo Asesor en lo técnico- pedagógico, legal y administrativo – contable . Por ello estará en estrecho contacto y vinculación con sus miembros y con el vicario competente. En lo concerniente a lo pastoral se atendrá a la normativa y planificación diocesana en materia de catequesis y evangelización en los colegios católicos. Responderá con gran disponibilidad a los llamados de la Ju.R.E.C. y cooperará activamente con las actividades que ella programe, como así también con sus tareas de supervisión . En este sentido tendrá en cuenta que la Ju.R.E.C. está facultada para requerir todo tipo de información a los colegios de la diócesis, por tanto facilitará tal tarea poniendo oportunamente a su disposición la documentación que se solicite. Promoverá el conocimiento en toda la comunidad educativa de las funciones y de los criterios de acción de la JuREC a fin de que ésta sea el medio natural de análisis, estudio, discusión y solución de las posibles contingencias que plantea el quehacer educativo.




(1) En particular, Declaración Universal de los Derechos del Hombre de 1948; Declaración Americana de los Derechos del Hombre de 1948; Pacto Interamericano de Derechos Humanos(Pacto de San José de Costa Rica) de 1969, aprobado por la Argentina por ley 23.054 de 1984; Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos, y Pacto Internacional de Derechos Económicos y Sociales, ambos de 1966 y aprobados por la Argentina por ley 23.313 de 1986;Convención sobre los Derechos del Niño de 1989, aprobada por la Argentina por ley 23.849 de 1990; Convención para la Prevención y Sanción del Delito de Genocidio de 1948, aprobada por la Argentina por Decreto Ley 6.286 de 1956; Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las formas de Discriminación Racial de 1967, aprobada por la Argentina por ley 17.722 de 1968; todos ellos expresamente mencionados en el art.75 inc.22 de la Constitución.
(2) “El Estado Argentino reconoce y garantiza a la Iglesia Católica Apostólica Romana el libre y pleno ejercicio de su poder espiritual, el libre y público ejercicio de su culto, así como de su jurisdicción en el àmbito de su competencia, para la realización de sus fines específicos”.
(3) Cf CS, 22-10-91, "Lastra c/Obispado de Venado Tuerto" ED 145-495 12; CS, 26-6-92, "Rybar c/García, ED 148-517; y antes Suprema Corte de Buenos Aires, "Rybar c/García”, ED 135-755. Dijo en tal oportunidad la Corte que “Tal reconocimiento de jurisdicción implica la más plena referencia al ordenamiento jurídico canónico para regir los bienes de la Iglesia destinados a la consecución de sus fines...”.
(4) El Código Civil , al tratar de las personas jurídicas o de existencia ideal, las clasifica en personas jurídicas públicas y privadas. Entre las primeras, además del Estado en sus diversos niveles (nacional, provincial, municipal y sus organismos autárquicos), menciona a la Iglesia Católica (art.33).
(5) “El Estado Argentino reconoce y garantiza a la Iglesia Católica Apostólica Romana el libre y pleno ejercicio de su poder espiritual, el libre y público ejercicio de su culto, así como de su jurisdicción en el àmbito de su competencia, para la realización de sus fines específicos”.
(6) Lo cual ha devenido particularmente consistente a partir de algunas decisiones de la Corte Suprema de Justicia. En efecto, en el año 1991, en la causa “Lastra c. Obispado de Venado Tuerto”Cf CS, 22-10-91, "Lastra c/Obispado de Venado Tuerto" ED 145-495 12; CS, 26-6-92, "Rybar c/García, ED 148-517; y antes Suprema Corte de Buenos Aires, "Rybar c/García”, ED 135-755.

25 junio 2009

MENSAJE DEL OBISPO CON MOTIVO DEL INICIO DEL AÑO SACERDOTAL CONVOCADO POR EL SANTO PADRE

Image Ciudad de Campana
El viernes 19 de junio fue abierto solemnemente en la diócesis el Año Sacerdotal en la iglesia catedral de Santa Florentina por parte de nuestro Obispo Mons. Oscar Sarlinga, quien pidió a los curas párrocos que lo hicieran en sus respectivas parroquias. La misa fue celebrada a las 19.
El Obispo destacó la convocación del Año Sacerdotal por parte de S.S. Benedicto XVI, el ejemplo del Santo Cura de Ars, así como se refirió a algunos puntos de la carta del Papa a los sacerdotes.
Entre otras cosas, señaló que este Año de gracia para los sacerdotes coincidirá hasta el 29 del corriente con el Año Paulino Jubilar, y que esto tiene mucho que ver con el centro irradiador del dinamismo evangelizador que se espera de todo sacerdote.
Al mismo tiempo hizo una referencia especial al sentido de la "fidelidad" en la Biblia y particularmente en los salmos, expresando que tiene una significación en común con "verdad", "lealtad" y "amor", siendo una cualidad de Dios mismo (por ello "fidelidad de Cristo") y una cualidad del fiel (por esto: "fidelidad a Cristo") haciendo así alusión al lema propuesto por el Santo Padre para este Año.
A continuación ofrecemos el mensaje del Obispo:





2009-2010

Queridos sacerdotes,
Queridos hermanos y hermanas todos de esta diócesis de Zárate-Campana. El lema señalado por el Papa para motivar a una vivencia profunda del sacerdote a lo largo de este tiempo es: “FIDELIDAD DE CRISTO, FIDELIDAD DEL SACERDOTE”. El día 19 de junio, celebramos la solemnidad del Sagrado Corazón de Jesús. Un servidor lo hará en la iglesia catedral de Santa Florentina, en Campana, junto con los sacerdotes de la misma catedral y del Obispado. Cada uno de los sacerdotes lo hará en sus respectivas parroquias, o en las iglesias adscriptas a sus respectivos movimientos o asociaciones de fieles. El Santo Cura de Ars, puesto como modelo de sacerdote por el Santo Padre, intercederá en todo momento por nosotros.

Para nuestra diócesis, a la que hemos consagrado solemnemente al Sagrado Corazón de Jesús el 9 de mayo próximo pasado, esta fiesta adquiere una relevancia especial, pues nos convoca como Iglesia particular, en unión con la Iglesia universal a vivir el infinito amor del Corazón del Hijo de Dios, que nos da a conocer plenamente al Padre, porque “Él (Jesucristo) con su presencia y manifestación, con sus palabras y obras, signos y milagros, sobre todo con su muerte y gloriosa Resurrección, con el envío del Espíritu de la verdad, lleva a plenitud toda la revelación y la confirma con testimonio divino”(1). Es la ocasión propicia para pedir a Dios, con gran confianza, con amor filial: «SEÑOR SANTO Y FIEL, DANOS LA GRACIA DE LA FIDELIDAD», porque todo lo bueno y santo lo tenemos de su gracia y de nuestra aceptación, a la manera como San Pablo nos dice: “Por la gracia de Dios soy lo que soy” (1 Cor. 15,10). Casi al término del Año Paulino Jubilar, con multitud de gracias recibidas, pedimos particularmente el don de vivir nuestro sacerdocio con alegría, renovada esperanza y espíritu evangelizador, siendo lo que somos, sacerdotes de Jesucristo.

Image
I
EL SACERDOTE VIVE DEL CORAZÓN DE CRISTO

El Corazón de Cristo es signo del gran amor que Dios tiene por todos nosotros. Es fuente de conversión. Recibir «juntos» ese don, requiere de conversión porque la unidad no se da sin conversión de los corazones. Rogamos que, contemplando el Rostro de Cristo, sea para nosotros fuente de conversión pastoral, porque “(…) el corazón humano se convierte mirando al que nuestros pecados traspasaron”(2).

Sin Corazón de Cristo no hay dinamismo evangelizador. El dinamismo de la evangelización se alimenta de la acogida del Evangelio como Palabra que salva, de la Presencia vivificadora de Jesucristo, en el Espíritu, de la Presencia y acción de su Cuerpo, que es la Iglesia. Aunque sea algo que ya sabemos, dejemos entrar en el corazón nuestro, todavía más que en nuestra mente, lo que significa: «Eucaristía, Fuente y Culmen». En nuestro Plan Pastoral así lo hemos asumido: “De todo ello, la EUCARISTÍA es la plenitud. El mismo Señor dijo: "Yo soy el pan de la Vida" (Jn 6, 35). Y Eucaristía dice relación estrecha con caridad, vida cristiana efectivamente vivida, en lo personal y como Iglesia. Nuestro Papa Benedicto XVI, en «Sacramentum caritatis», hizo esa relación fundamental (…) con (…) Deus caritas est". Por esto, la «Sacramentum caritatis», iluminadora para nosotros y nuestro Plan pastoral, posee (…) una visión en la cual "la celebración eucarística aparece aquí con toda su fuerza como fuente y culmen de la existencia eclesial"”(3).

No ignoramos el obrar de males y obscuridades en nuestro derredor (los cuales, quizá, algunas veces hagan triste acto de presencia también dentro de nosotros). Pero Dios que se hizo Hombre ha vencido todo mal, no hay obstáculo que se contraponga a su gracia, si somos dóciles a Él, que es el Señor. El Santo Padre nos lo afirma también: “A pesar del mal que hay en el mundo, conservan siempre su actualidad las palabras de Cristo a sus discípulos en el Cenáculo: "En el mundo tendréis luchas; pero tened valor: yo he vencido al mundo" (Jn 16, 33). La fe en el Maestro divino nos da la fuerza para mirar con confianza el futuro”(4).

La esperanza y la confianza no defraudan. Lejos de una mirada rutinaria que puede nublar nuestros ojos, lejos también de cierta desconsideración, que puede obnubilar, será la virtud de la humildad la que nos ayudará a ensanchar el corazón y la mente y nos moverá a hacer un «espacio profundo» dentro de nosotros mismos, a los fines de «recibir en la escucha» lo que el Espíritu nos dice, a través de quienes hacen sus veces, en la convocación de este providencial Año Sacerdotal. El Señor es fiel; si somos dóciles a Él, nada nos quitará la fuerza para mirar con confianza la realidad de nuestro ministerio y la sed de Dios de nuestro pueblo. El sacerdote vive del Corazón de Cristo. Se trata de purificar nuestro espíritu, en absoluto desde el miedo, sino desde el «temor de Dios», que es Don del Espíritu Santo, y desde el Don de la «piedad» en su sentido más pleno.

Temor de Dios, y piedad, ¡tan relacionados con la virtud teologal de la esperanza!.

II
SACERDOTE DE CRISTO PARA LA EUCARISTÍA EN UNA NUEVA PRIMAVERA


El Año Sacerdotal está llamado entonces a contribuir a la intensificación de la verdadera identidad sacerdotal y de los medios que la alimentan. Como lo hemos dicho, en la verdad y desde la humildad: “Porque todo el que se ensalza será humillado y el que se humilla será ensalzado” (Lc. 18, 14). El sacerdocio es un Don que hemos recibido, para darle gloria al Señor, por el bien de su Pueblo que es la Iglesia. San Pablo nos dice: “Qué tienes que no hayas recibido?” (2 Cor. 4,7).

En la solemnidad del Sagrado Corazón queremos renovar el carisma recibido, el Don que Jesús nos entregó en el momento de su muerte: su Cuerpo y su Sangre, don entregado como pan de vida bajado del cielo: “Yo soy el pan vivo bajado del cielo. El que coma de este pan vivirá eternamente, y el pan que yo daré es mi carne para la Vida del mundo” (Jn. 6, 51).

La Iglesia hace la Eucaristía. La Eucaristía hace la Iglesia. Renovar y dar nuevas fuerzas a nuestro sentido eclesial será también una gracia. Más que «autorreferencia» se trata de profundizar en identidad y misión. La Eucaristía es el sacramento de la comunión cristiana; es el sacramento de la comunión, que realiza la unidad de cada uno de nosotros con Jesucristo, y, por tanto, obra el misterio de unidad entre nosotros, como comunidad participante del único Pan: “Ya que hay un solo pan, todos nosotros, aunque somos muchos, formamos un solo Cuerpo, porque participamos de ese único pan”, nos dice San Pablo (1 Cor. 10,17). Como diócesis, venimos trabajando el valor de la comunión y de la misionariedad como ejes de nuestro caminar como Iglesia. Precisamente, qué don precioso sería comprender también vivencialmente que la Eucaristía es el sacramento de la comunión y de la misión, una Eucaristía celebrada y vivida, una Eucaristía que hace que nuestra vida sea transformada, en la justicia, paz y gozo en el Espíritu.


Hay situaciones muy difíciles, es cierto. E incluso, a veces, casi abrumadoras. Veamos esperanza. Si lo pedimos con confianza, el Señor nos dará una nueva primavera de la misión sacerdotal, y una nueva primavera pastoral. Como el amor es difusivo de sí mismo, será éste un Año para redescubrir la belleza y la importancia del sacerdocio y de cada sacerdote, y para rezar y trabajar sin descanso por el aumento, perseverancia y santificación de las vocaciones sacerdotales, como lo pide el Señor en el Evangelio: “La cosecha es abundante, pero los trabajadores son pocos. Rueguen al dueño de los sembrados que envíe trabajadores para la cosecha” (Mt. 9, 37-38). Ya hemos visto un resurgir de las vocaciones sacerdotales.

El Papa Benedicto XVI ha querido “(…) invitar particularmente a los sacerdotes, en este Año dedicado a ellos, a percibir la nueva primavera que el Espíritu está suscitando en nuestros días en la Iglesia, a la que los Movimientos eclesiales y las nuevas Comunidades han contribuido positivamente”(5).


III

TESTIMONIO EVANGÉLICO EN LA VIDA SACERDOTAL, UN SIGNO DE LOS TIEMPOS

En la actualidad, diría, cual signo de los tiempos, necesitamos que los sacerdotes, con su vida y obras, manifiesten ante el mundo un auténtico testimonio evangélico, como nos refiere el Papa, recordando las palabras de un predecesor suyo: “Pablo VI ha observado oportunamente: "El hombre contemporáneo escucha más a gusto a los que dan testimonio que a los que enseñan, o si escucha a los que enseñan, es porque dan testimonio"”(6). El llamado lo recibieron los Doce de parte de Jesús para que estuvieran con Él (cf. Mc 3, 14), aprendieran de Él, bebieran de sus palabras y vieran sus obras y su testimonio. Fue después de ello cuando los mandó a predicar. La carta del Papa llama también a los sacerdotes en nuestros días a asimilar el "nuevo estilo de vida" que el Señor Jesús inauguró y que los Apóstoles hicieron suyo”(7). Es el centro irradiador del testimonio.

De dicho centro irradiador proviene la misión del sacerdote en la Iglesia y en la sociedad contemporánea, en su misión en el culto divino, como evangelizador y dinamizador de la vida eclesial. Cual prolongación y «sacramento» de Jesucristo, el Buen Pastor, el sacerdote ha de vivir su misión desde su espiritualidad sacerdotal, basada ésta en la vida interior y del ejercicio de las virtudes sacerdotales, del sentir con la Iglesia y de la corresponsabilidad asumida en la caridad pastoral. Desde este centro de nuestra misión veremos con renovada luz el valor inmenso del celibato sacerdotal, como lo decimos también en nuestro Plan: “Reafirmamos en nuestro Proyecto pastoral nuestra convicción en el motivo central del celibato como la entrega a Cristo y con él a la Iglesia, y constituyendo al mismo tiempo una forma de caridad pastoral que se hace consagración total y testimonio escatológico ante los hombres, bases muy sólidas para vivirlo gozosamente en la plenitud, como valor positivo del amor” .

Fidelidad de Cristo. Fidelidad a Cristo. Fidelidad a la Iglesia. En la Biblia, fidelidad, amor y verdad se identifican.

Este Año sacerdotal es Año de bendición. Que sea verdaderamente nuestro asumido programa de vida. Con la ayuda de la Santísima Virgen, Madre de Dios y Madre de la Iglesia. Y la intercesión piadosa del Santo Cura de Ars.


+Oscar D. Sarlinga


18 de junio de 2009

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1.CONC. ECUM. VAT. II, Const. dogm. Dei Verbum, Nº 4.
2.CATECISMO DE LA IGLESIA CATÓLICA, Nº 1432.
3.OBISPADO DE ZÁRATE-CAMPANA, «Plan Pastoral diocesano», en www.obzaratecampana.com.ar
4.BENEDICTO XVI, Carta del Papa Benedicto los sacerdotes, en http://www.aica.org/index2.php?pag=2009aniosacerdotal). En adelante, «Carta del Papa…»
5.BENEDICTO XVI, «Carta del Papa».
6.BENEDICTO XVI, «Carta del Papa».
7.Cf BENEDICTO XVI, «Carta del Papa…»
8.OBISPADO DE ZÁRATE-CAMPANA, «Plan Pastoral Diocesano», en www.obzaratecampana.com.ar

18 junio 2009

ENCUENTRO NACIONAL DE ANIMADORES DE LA IAM

Concordia (Entre Ríos), 13 y 14 de junio de 2009

Los días 13 y 14 de junio se desarrollará en Concordia, Entre Ríos, el IV Encuentro Nacional de Animadores de la Infancia y Adolescencia Misionera (IAM).

Para contarnos detalles del mismo, hemos conversado con Mons. Marcelo Monteagudo quien es el Director Diocesano de las Obras Misionales Pontificias y Delegado de Misiones de esta Diócesis de Zárate-Campana. El mismo nos anticipó que el objetivo principal de dicho Encuentro es el de “fortalecer el espíritu de comunión misionera entre las diócesis y regiones del país, reafirmar la importancia de asumir con responsabilidad una seria formación como animadores, afianzar la importancia de la obra de la IAM en la animación misionera parroquial y diocesana, particularmente en este tiempo de misión continental”

La organización de este evento esta a cargo del Secretariado Nacional de Infancia y Adolescencia Misionera (IAM), juntamente con el Secretariado Diocesano de la IAM de la diócesis de Concordia, contando con la participación de más de 50 diócesis, superando los 600 animadores inscriptos pertenecientes a las ocho regiones pastorales. Mons. Monteagudo, nos precisa que de esta Iglesia Particular, participarán 19 jóvenes pertenecientes a distintas comunidades parroquiales.

Es de destacar el creciente número de parroquias y colegios que se interesan por el espíritu de esta Obra Pontificia, ya que no se superpone a otras actividades pastorales, sino que actúa como eje transversal que uniendo e iluminando la acción misionera, esencia misma de la Iglesia de Jesucristo, en unión con el Papa, S. S. el Papa Benedicto XVI en la persona de nuestro Obispo y Pastor Mons. Sarlinga.

El número de los animadores estuvo limitado, ya que el objetivo no es cuantitativo, sino que debido a los temas específicos sobre los que se reflexionará, se optó por un número de participantes que posibilite tratar temas de forma más efectiva, queriendo lograr compromisos claros que respondan a las necesidades y realidades, muchas veces difíciles, las que actualmente hay que iluminar y transformar con el ejemplo y testimonio de valores que defiendan sobre todo la institución Familiar, la defensa de la vida, la dignidad de la persona humana, principios fundamentales donde se apoya la sociedad civil.

Por lo tanto, nos anticipa el sacerdote, que el encuentro será también “una invitación a mirar dentro de cada uno de los que participaremos y de nuestras comunidades, para ver cómo estamos viviendo y encarnando los dones que el Señor y su Espíritu nos han regalado para la misión que se nos ha encomendado: la de ser animadores de tantos niños y adolescentes en la realidad de la Argentina de hoy”.

Las delegaciones trabajarán en grupo, participarán de las ponencias, evaluarán el camino recorrido y pasos a seguir a partir de este año en que se celebra el 160º aniversario de la IAM en la Argentina.

El acto de apertura está previsto para el sábado 13 a las 10, a cargo de la diócesis de Paraná, y a las 20:00, monseñor José Vicente Conejero Gallego, obispo de Formosa y presidente de la Comisión Episcopal de Misiones, presidirá la misa.

Durante las Jornadas se tratarán entre otros temas: “La Comunión universal de los discípulos misioneros”, “Formación integral y permanente al servicio de la IAM” y “Redescubrir el carisma de la IAM”.

El acto de clausura, el domingo 14 de junio, será preparado por la diócesis de Gualeguaychú, y por la tarde se celebrará la solemnidad del Corpus Christi, junto a la comunidad diocesana y en comunión con toda la Iglesia de la Argentina, dando inicio a la procesión con el Santísimo Sacramento y luego, la misa a las 15.30, presidida por monseñor Luis Armando Collazuol, obispo de Concordia y miembro de la Comisión Episcopal de Misiones.


Fuente: La Auténtica Defensa (http://www.laautenticadefensa.com.ar/noticias.php?sid=64612)

09 junio 2009

CARITAS - INFORMACIÓN DE MAYO Y COLECTA

El 23 de Mayo pasado, Cáritas, Pastoral Social y Justicia y Paz realizamos nuestro 1º Taller Diocesano en el marco del Bicentenario, el mismo se realizó en el salón de la cooperativa eléctrica de la ciudad de Zárate, con el lema: “De habitantes a ciudadanos” - Construir un país que incluya a todos.

Objetivos del taller fueron:
- Que los participantes puedan ahondar en los contenidos fundamentales del documento: "Hacia un bicentenario en justicia y solidaridad" (2010–2016) de los Obispos de Argentina – 96a Asamblea Plenaria – 14/ 11/ 2008.

- La necesidad de un proyecto de país que se base en políticas públicas derivadas de un proceso de diálogo-consenso-propuesta, realizado en todos los niveles sociales y con alta participación ciudadana.

- Los temas y desafíos más urgentes: hacer foco en los cambios que impliquen una reducción de la pobreza y la exclusión.

- La necesidad de un liderazgo renovado, centrado en el servicio.

- La centralidad de la persona humana en todo este camino a recorrer.


En el primer bloque Monseñor Sarlinga presentó el documento de los obispos y en el segundo bloque contamos con la participación de un integrante de Justicia y Paz de la comisión nacional, quien luego de una exposición, motivó a los presentes a participar con preguntas y aportes según lo escuchado.
Hubo una amplia participación de gente de la zona, y nos proponemos repetirlo en otras localidades de nuestra diócesis.

Por otro lado, Cáritas diocesana recuerda la colecta anual del 14 de junio bajo el lema "Es posible. Tu solidaridad transforma. Compartir nos hace bien"

Asimismo, realizó el día 26 un encuentro en el salón de la Co-Catedral en Escobar en el que participaron los integrantes de caritas de las parroquias y capillas de Natividad del Señor, San Juan de la Cruz, de Matheu, de Maquinista Savio y de Ing. Maschwitz.

El viernes 29 realizamos el mismo encuentro en la localidad de San Antonio de Areco donde participaron miembros de las cáritas de San Patricio y San Antonio de Padua.

El día 30, mientras tanto, en los salones de la parroquia nuestra Sra del Pilar, compartimos media jornada de reflexión y encuentro de colecta junto con los miembros de las caritas parroquiales de Ntra Sra de la Gracias, Santa Rosa de Lima de Villa Rosa, San Manuel de la Lonja, San Antonio de Pte. Derqui, Ntra. Sra. de Caacupé, San Luis Gonzaga de Manzanares, Santa Rosa de Lima de Alberti y Sagrada Familia de Los Cardales.

En todos los encuentros participaron también los medio locales de comunicación con el fin de animar a vivir la colecta anual sabiendo que, “en la Iglesia tenemos que recordar siempre que existen hermanos y hermanas que padecen, que están en la lucha cotidiana por la supervivencia, cuya voz muchas veces no se oye, cuyas realidades muchas veces no se ven pero que necesitamos, digamos, poner sobre el candelero para que nos conmuevan a todos y desde el amor que Dios inspira en nuestros corazones, salir a su encuentro. Salir al encuentro no quiere decir que como Iglesia o como Cáritas vayamos a solucionar el problema de la pobreza o de la injusticia pero sí hemos de realizar gestos y palabras proféticas, que ayudan primero que nada, a quienes están cerca nuestro a ponerse de pie, y a ser protagonistas de su propio desarrollo y crecimiento. Y a toda la comunidad eclesial, a no ponerse las anteojeras que les ponemos a los caballos que tiran del carro para que no se asusten con las cosas que hay alrededor y que
vayan siempre por la ruta que les marcamos. Sino que tengamos ojos capaces de ver el corazón, capaces de conmovernos. Entonces, acontecimiento de gracia en la Iglesia y para la Iglesia, como pueblo de Dios, capaz de conmoverse siempre, por la realidad de soledad, de enfermedad, de pobreza e injusticia que padecen nuestros hermanos. La colecta de Cáritas, justamente, no la hacemos sólo en la misa del sábado a la tarde y del domingo, poco a poco hemos salido a la calle, y a quien no profesa la fe, sin embargo queremos llegar con un mensaje que les ayude a ahondar su condición de persona humana, y por tanto, miembro de una sociedad, que nosotros sabemos por la mirada creyente que es familia de hermanos. Pero aún quien no tiene fe, tiene que descubrir que la sociedad es interdependencia mutua en la que todos nos necesitamos”.

También dentro de las actividades del mes hemos tenidos varias entrevistas con los directores de los hogares de niños de Campana y Pilar, con referentes de empresas de la diócesis, participamos también en la inauguración del taller de cocina en la escuela de oficios de la parroquia San José Obrero, entre otras visitas y reuniones.

Y en esto de vivir lo que comunicamos y compartir lo que hacemos para sentirnos prójimos nos despedimos pidiendo al Señor que ilumine los pasos de la pastoral caritativa de nuestra diócesis.

03 junio 2009

MISIÓN JUVENIL EN EL HOSPITAL DE ZÁRATE

“… ¿Cuando te vimos enfermo o preso, y fuimos a verte? Y el Rey le responderá: “Les aseguro que cada vez que lo hicieron con el mas pequeño de mis hermanos, lo hicieron conmigo…”

(Mateo 25, 39-40)


El Grupo Juvenil “San Luis Gonzaga” de la Parroquia Nuestra Señora de Luján de Zárate en vísperas a la Solemnidad de la Ascensión del Señor fue a misionar a los residentes del Hospital regional de agudos Nuestra Señora del Carmen de la ciudad de Zárate.


La Jornada comenzó en el templo parroquial con una adoración eucarística durante la cual se rezó el Santo Rosario con la intención de encomendarse al cuidado maternal de la Virgen para el trabajo a realizar durante ese día. La misma terminó con el envió y bendición del Padre Pablo Iriarte, párroco del lugar, a los jóvenes misioneros y misioneras.


Desde allí los jóvenes partieron al Centro Asistencial para comenzar sus visitas a los enfermos. La misión consistió en visitar varias salas y alas del Hospital, charlando con los enfermos, escuchándolos, rezando con ellos y dejándoles rosarios y diversas estampas. Según testimonios de los jóvenes la sala de maternidad fue una de las más emotivas visitas.


La jornada culminó en el templo parroquial de la misma manera como había comenzado, con adoración eucarística. A continuación de la adoración, los jóvenes participaron de la Santa Misa para culminar la labor de ese día, en la cual dos de ellos dieron testimonio de lo vivido.




Testimonio:


Haber realizado esta misión, lleno nuestro espíritu de gozo y paz. Fue una experiencia muy gratificante, donde pudimos encontrar en cada enfermo el rostro de un Cristo que nos necesita y espera con los brazos abierto.


Por otro lado, tuvimos un recibimiento muy cálido por parte de los enfermos, sus familiares y amigos, que nos hizo sentir muy felices y cómodos también.
Esperamos poder volver a vivir esto pronto, y así contagiar también a más jóvenes, con nuestra pequeña chispa.



Grupo Juvenil San Luis Gonzaga

30 abril 2009

CARTA DE M.I.E.S. AL OBISPO

La asociación privada de fieles "Misioneros de la Esperanza", presente en Exaltación de la Cruz, con un trabajo catequístico, con la juventud y con los más pobres, dirigieron esta carta a Mons. Oscar Sarlinga, a modo de evaluación de su misión en Ntra. Sra. del Rosario-Parada Robles durante la Pascua. Por su frescura y sinceridad, la reproducimos aquí.


"Señor Obispo
Mons. Oscar Sarlinga

Querido Padre:

Queríamos compartir con Ud. la inmensa alegría de haber vivido en plenitud la Semana Santa junto a la Comunidad de Nuestra Señora del Rosario de San Nicolás - Parada Robles.

Durante esos días los jóvenes MIES (Misioneros de la Esperanza), enriquecieron la vivencia del Evangelio y profundizaron los contenidos y el Espíritu de las celebraciones pascuales, con un espíritu misionero (fieles al envío que Ud. realizó el año pasado para Pentecostés en Capilla del Señor).
Participaron y animaron celebraciones (primeras celebraciones pascuales en la Capilla). Y recorrieron el barrio Arturo Mateo, (más allá de la tarea realizada durante el año), anunciando a nuestro Señor a los Niños y Jóvenes (a pesar de las muchas dificultades)

Es muy difícil transmitir por escrito tantas emociones, cuando el Cirio Pascual se encendió en la penumbra del templo, y estalló el coro de voces cantando el Aleluya, realmente no fue solo un acto litúrgico formal, sino una realidad en nuestro Espíritu. Sentimos en ese momento que resucitó Cristo en nuestra alma y en esta Comunidad, con la fuerza y el vigor de esa Luz que no tiene fin.

La alegría continúo con la visita de Monseñor Santiago Herrera, quien confirmó a un grupo de jóvenes de la Capilla. La celebración estuvo plena de entusiasmo y participación de los jóvenes, sus catequistas, el Padre Ricardo y toda la Comunidad.


Queda mucho por hace, apenas hemos comenzado. Para ello, debemos seguir haciendo apostolado sobre todo con los más pobres, seguro de que haciendo eso agradaremos a Cristo.

Pero si parece que algo falta, que Dios quiere algo más... lo más maduro, de nuestra parte, será, no esconder la cabeza, sino más bien, mirar a Cristo y preguntarle, como San Pablo: "Señor, ¿qué quieres que haga?".

Rezamos a nuestra Madre, para que nos ayude en el acercamiento de los niños y jóvenes, para dar a conocer a nuestro Señor.

Si Dios quiere, nos veremos en el encuentro de jóvenes.
Aquí le dejo una fotografía que muestran lo vivido ese día.


Con el cariño y respeto de siempre

Que Nuestra Señora de la Vida lo bendiga

Silvia Pieres

MIES - Misioneros de la Esperanza

Buenos Aires - Argentina"

24 abril 2009

MISA EN LA PARROQUIA DE «SAN MANUEL MÁRTIR» Y FESTIVIDADES DIVINA MISERICORDIA

Domingo 19


11 hs. MISA EN LA PARROQUIA DE «SAN MANUEL MÁRTIR» (La Lonja, partido de Pilar) con entronización de cuadro de Jesús Misericordioso, bendición de la pila bautismal, del confesionario y de la nueva sacristía.

El domingo por la mañana el cura párroco y el Obispo Mons. Sarlinga visitaron el predio y casa de las Madres de la Misericordia (en La Lonja) donde se realizan las Jornadas de vida cristiana para jóvenes. Un grupo de jóvenes estaba allí reunido haciendo su retiro. A continuación el Obispo presidió la Eucaristía en la iglesia parroquial de San Manuel, Mártir (parroquia erigida el 30 de noviembre del pasado año 2008, siendo su primer cura párroco el Pbro. Albino Cabral). Ya en 2008, en homenaje al Año Paulino, fue inaugurado el gran salón parroquial de usos múltiples, llamado “San Pablo”, y en este año 2009 el cura párroco hizo diseñar y colocar la pila bautismal, y le fue donado un confesionario de talla noble, que fue puesto en la iglesia parroquial, junto a la imagen de Jesús Misericordioso, donada por el Sr. Juan José González, de los oblatos de la Divina Misericordia. Junto al cura párroco, la Eucaristía fue también concelebrada por el P. Aleixandre Sobral, de los Sodalicios de Vida Cristiana, quienes tienen una casa muy cerca de la iglesia parroquial.

Al terminar la celebración, fue bendecida la nueva sacristía de la iglesia.



11 hs. FIESTAS PATRONALES DE LA DIVINA MISERICORDIA, EN «JESÚS MISERICORDIOSO» DE GARÍN (Partido de Escobar).

A la misma hora, en la parroquia de «Jesús Misericordioso», encomendada a los Discípulos de Jesús y de San Juan Bautista, celebró su fiesta patronal, que fue presidida por Mons. Santiago Herrera, pro-vicario general. Una multitud de fieles, como es ya tradicional, acudió a la celebración, de la populosa jurisdicción parroquial, situada entre Garín-Centro y la Panamericana, lindante con Pacheco.

15 abril 2009

CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN DEL SEÑOR EN LA IGLESIA CATEDRAL DE SANTA FLORENTINA

9 de abril

En la tarde del Viernes Santo se celebró la Pasión del Señor en la iglesia catedral de Santa Florentina, presidida por el Sr. Obispo, Mons. Oscar Sarlinga, quien se hallaba acompañado por el cura párroco, Pbro. Hugo Lovatto, por Mons. Marcelo Monteagudo, Mons. Nestor Villa, el Pbro. Mauricio Aracena y el Pbro. Lucas Martínez, brindaron el sacramento de la reconciliación a los fieles desde la mañana.


Este día comenzó también con la meditación de la Pasión del Señor, en el retiro "Pascua Joven", dado por el Pbro. Mauricio Aracena junto con el Grupo Juvenil de la parroquia de Santa Florentina.


La homilía del Sr. Obispo es reproducida a continuación en esta página.

A las 21 comenzó la VIA CRUCIS INTERPARROQUIAL, tradicional en la ciudad de Campana, que partió desde la iglesia parroquial de Nuestra Señora del Carmen, de los Padres Rogacionistas. Participaron del camino de la Cruz el Sr. Obispo, los sacerdotes de la ciudad y numerosos fieles, que formaron una gran columna humana a lo largo de las dos avenidas designadas, confluyendo en el atrio de la iglesia catedral, donde Mons. Oscar Sarlinga dijo algunas palabras alusivas e impartió la bendición a los presentes.

Es digno de notar que, por pedido expreso del Sr. Obispo, al pasar la procesión por el templo evangélico situado en la misma cuadra del edificio del Obispado, se detuvo el caminar para saludar fraternamente a miembros de la comunidad de hermanos separados, representados por algunos miembros del consejo de «ancianos», puesto que no se hallaba presente el pastor, el cual dejó sus mejores saludos. El Sr. Obispo, acompañado del Pbro. Dr. Nestor Villa, moderador de la comisión de Ecumenismo y diálogo interreligioso, expresó sentimientos de unidad en la Pasión de Jesucristo y bendiciones para los miembros de esa comunidad y sus familias.

Asimismo, también se realizó un Via Crucis Interparroquial en la ciudad de Zárate, con gran cantidad de fieles participando. El mismo partió de las distintas parroquias de la ciudad y culminó en el club náutico Arsenal.



HOMILÍA DEL SR. OBISPO EN LA CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN DEL SEÑOR


VIERNES SANTO
Iglesia catedral de Santa Florentina (Campana)
10 de abril de 2009
I
ESTE ES EL ÁRBOL DE LA CRUZ, DONDE ESTUVO SUSPENDIDA LA SALVACIÓN DEL MUNDO


Queridos hermanos; éste es el día de la «adoración» de la Cruz, porque ha sido el instrumento de nuestra salvación, la que nos trajo Jesucristo, el Hijo de Dios. Toda la celebración está centrada sobre la Cruz, siguiendo al predicador del Papa, podemos decir que asumió: «una dimensión cósmica». En efecto, dijo hoy el P. Raniero Cantalamessa, en la celebración del Vaticano, presidida por S.S. Benedicto XVI: “A los ojos de Pablo la cruz asume una dimensión cósmica. Por ella Cristo ha abatido el muro de separación, ha reconciliado a los hombres con Dios y entre sí, destruyendo la enemistad (Cf. Ef. 2,14-16)”(1). Por ese motivo, explicó después, la primitiva tradición consideró la imagen del «árbol cósmico de la cruz», cuyo brazo vertical une el cielo y la tierra, y cuyo brazo horizontal reconcilia entre sí a los diversos pueblos del mundo, abatiendo todo murtro de separación, puesto que por cada uno de nosotros el Señor murió, porque por su Amor se entregó plenamente, como lo refiere San Pablo: "Me amó y se entregó a sí mismo por mí" (Ga 2,20).

En la Cruz, toda Justicia, toda Misericordia, ha sido cumplida, según la palabra de Jesús «todo está cumplido». Si bien es verdad que para tantos hermanos nuestros el tema religioso no cuenta, o bien cuenta de modo sólo superficial o utilitarístico, y que también muchos viven «como si Dios no existiera», es verdad también que son tantos, tantísimos, quienes saben que el ser humano no puede suplantar a su Creador, y que tanto fue el Amor de Dios que para restaurar al género humano en su dignidad original no dudó en entregarnos a su propio Hijo. Ese don de la fe no ha de quedar en un ámbito intimista, sino que debe ser causa de bendición para otros, en una irradiación amorosa, que tienda a hacer reinar la civilización del Amor y de la paz.

De hecho, desde cuando Jesús dijo: "Padre, a tus manos encomiendo mi espíritu", permanece más vivo que nunca, en y desde el Espíritu Santo, el mandato del Señor en la Última Cena, el de amarnos los unos a los otros como Jesús nos ha amado, y esto por grandes que sean las dificultades de la hora presente, por grandes que puedan aparecer el indiferentismo, la fragmentación y aún oposición de opciones religiosas, o el laicismo extremo, empeñado en confinar la religión, y en especial el cristianismo, al puro ámbito del privatismo, para que no posea ninguna incidencia en plasmar la sociedad humana con valores trascendentes, plenificantes.


II

«DIOS MÍO, DIOS MÍO, POR QUÉ ME HAS ABANDONADO»


Nada hay más terrible que el sentirse abandonado por completo. Es la noche obscura. Jesús mismo, con su mente y sus labios humanos, pronunció esa palabra, dirigida al Padre: «Dios mío, Dios mío, por qué me has abandonado». En nuestro mundo de hoy también la voz de Cristo en la Cruz se hace eco en el dolor de los abandonados (también de los abandonados por sus familias), en el grito silencioso de los inocentes, en aquéllos a quienes injustamente se les inflige dolor y tortura, en los secuestrados que viven noches interminables, en los hacinados o en aquellos que huyen de las guerras y de las hambrunas, en las víctimas del terrorismo, en los afectados por desastres naturales, en los contagiados por calamitosos virus, y en tantos otros cuya mención haría interminable el listado de quienes sufren la injusticia y miseria de los marginados de hoy. Nuestro mundo no es todo así, sería una visión pesimista. Pero hay mucho de ello. Sería la ocasión esta celebración para que meditáramos hasta qué punto nos duele a nosotros estar abandonados, si alguna vez hemos tenido esa experiencia, y cuánto hacemos, dentro de nuestras reales posibilidades, para que otros no sufran de ese modo. Empezando por lo primero que podemos hacer, que es orar por ellos. Y obrar en todo lo que podamos.

En este Año Paulino Universal, miremos el camino del Apóstol Pablo: Él recibió la visión magnífica de Jesucristo Resucitado, que lo llamó a ser Apóstol de los paganos. Él, tuvo el convencimiento del valor inmenso de la Cruz, pues con su muerte, Cristo no sólo ha denunciado y vencido el pecado, sino que nos ha dado un «sentido nuevo y primordial» de todo, con lo cual ha dado también un sentido nuevo al sufrimiento humano, un sentido redentor, el cual, como bien sabemos, no es meramente pasivo ni significa una pura resignación por la resignación misma.

Es difícil dar espacio en nuestra conciencia a esta meditación, si nuestro interior está lleno de ruido, de apuro y de ansiedades, sin que sea menor el que a veces está invadido por transtornos de ansiedad. Para recibir el misterio de la Cruz necesitamos de un silencio espiritual, un «callar para que hable el Señor», un escuchar a Dios, incluso aunque de momento no comprendamos qué quiere decirnos, o incluso que no comprendamos su propio «silencio». Más aún, el cristiano sabe cuándo es tiempo de hablar de Dios y cuando es oportuno callar sobre Él, porque en algunas ocasiones hay que dejar que hable sólo el Amor, el verdadero, el que nos hará siempre testigos creíbles de Cristo.




III

APRENDER A RECIBIR EL VALOR DEL SACRIFICIO DE CRISTO


{mosimage}Una última palabra en esta meditación sobre la Cruz. De nada nos serviría el participar de las celebraciones si no aprendemos cada día más a valorar el por qué del sacrificio de Cristo. No hay mejor forma de hacerlo que de rodillas, no necesariamente en sentido material, sino pidiendo siempre el don de la humildad, que es lo que significa el corazón y el cuerpo arrodillados ante Aquel Dios del Universo. Si nos arrodillamos ante alguien es por respeto, por agradecimiento, nunca por ser meramente genuflexos. Ante Jesucristo, debe surgir en nosotros el sentimiento del infinito agradecimiento, la adoración y la gloria dada a Él, porque el misterio de la Cruz es gloria y honor del cristiano, el preanuncio jubiloso de la Gloria de la Resurrección, de la que Él nos participó, precisamente, por medio de su Cruz. San Pablo fue muy consciente de esta gratitud debida, cuando exclama lleno de fe: "En cuanto a mí, ¡Dios me libre gloriarme si no es en la cruz de nuestro Señor Jesucristo!"(Ga 6,14).

Arrodillados por agradecimiento, porque sus heridas nos han curado, su muerte nos ha devuelto la vida, su angustia en el abandono nos ha restituido para siempre la esperanza, no importa cuántas sean las dificultades u obscuridades que la vida nos depare. Este agradecimiento llena nuestra mente y nuestros ojos de luz, y nos dará vista de águila para poder dedicarnos a obras de Amor, Justicia, Paz y Misericordia, en un ambiente tan complejo como éste, en el que nos toca vivir, porque nada escapa a la vista de Dios, el Altísimo que todo lo ve.

Con esta actitud del cuerpo y del alma, estaremos en las mejores condiciones para entrar en el misterio del Viernes Santo, y para la Via Crucis que seguirá a esta celebración. Pero estaremos sobre todo dispuestos a los sacrificios que en la vida nos corresponda ofrecer, porque “(…) el camino que propone Cristo es estrecho, exige sacrificio y la entrega total de sí: "El que quiera venirse conmigo, que se niegue a sí mismo, que cargue con su cruz y me siga" (Mc 8, 34)”(2) .

Casi paradójicamente, una alegría infinita hara morada en nuestra alma, y nunca nos abandonará la Luz de Aquél que dio su vida por nosotros.

Que nos abra el corazón la intercesión piadosa de la Virgen Madre de Dios y Madre de la Iglesia, venerada hoy como la Mater Dolorosa, Madre de Dolores, a quien una espada le atravesó el corazón.

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1.CANTALAMESSA, R., ofmcap., Predicación del Viernes Santo 2009 en la Basílica de San Pedro, "HASTA LA MUERTE, Y MUERTE DE CRUZ", Ciudad del Vaticano, viernes, 10 de abril de 2009. Es la predicacion que pronunció el padre Raniero Cantalamessa, ofmcap., predicador de la Casa Pontificia, durante la celebración de la Pasión del Señor, presidida por Benedicto XVI, el Viernes Santo de 2009 , en la Basílica de San Pedro del Vaticano.
2.JUAN PABLO II, Audiencia general del miércoles 6 de septiembre 2000, Ciudad del Vaticano, n. 2.